viernes, 20 de marzo de 2009

“La Doce o los Borrachos del Tablón, generan en los hinchas una seducción muy fuerte”


Los recientes enfrentamientos entre hinchadas y la violenta interna xeneize entre los sucesores del Rafa Di Zeo se incorporaron a la agenda mediática de la inseguridad de los últimos días. Mientras Macaya Márquez editorializa en Fútbol de Primera acerca de la ineficacia del Estado para brindar seguridad, el Subsecretario de Seguridad en Espectáculos Futbolísticos habló con ZOOM sobre la responsabilidad de dirigentes y futbolistas, de la admiración del hincha común por la cultura del aguante y detalló los alcances del padrón único de hinchas que cambiará la manera de ir a la cancha a partir del año próximo.
El doctor Pablo Paladino, Subsecretario de Seguridad en Espectáculos Futbolísticos, conversó con Revista ZOOM acerca de la violencia en el fútbol, un cliché pocas veces abordado teniendo en cuenta el contexto económico y sociocultural y que en la actualidad los medios masivos han incorporado en el menú de miedos públicos. Una de las medidas que el Estado nacional prevé para erradicar la violencia en las canchas es crear a partir de 2010 un padrón de hinchas y que la venta de entradas se realice por anticipado, para cortar el negocio de la reventa, una de las mayores fuentes de ingresos que tienen las hinchadas.

Paladino le tiene una enorme fe al padrón de los hinchas, ya que lo considera “un avance importante para el mejoramiento de la calidad de la seguridad en los espectáculos futbolísticos. Este proyecto lo llevó a cabo la Universidad Tecnológica Nacional a pedido de la AFA. Es un sistema que consta de diferentes etapas. En la primera, todos los hinchas que quieran ir a los partidos de primera división deberán estar empadronados en una base de datos, que va a tener que cumplir con todos los requisitos legales y formales que establece la Dirección Nacional de Protección de datos personales”.

Según lo describe el subsecretario minuciosamente, “una vez que estén todos empadronados con su foto, su huella digital, su nombre y su número de documento, se les va a emitir una tarjeta que se va a llamar RFID, que le va a permitir ingresar a cada persona en un cajero automático, posicionarse en cualquiera de las fechas del campeonato y adquirir la entrada en forma anticipada. Esta tarjeta y la base de datos no tendrán ningún otro dato sensible que tenga que ver con su historial ya sea patrimonial, judicial o social”.

Y agrega que “al adquirir la entrada, esta se cargará en la tarjeta. El día del partido, en el cacheo, habrá un lector óptico que controlará si la tarjeta está cargada en esa fecha con la entrada correspondiente. Luego se ingresará a través de unos molinetes de alta seguridad de piso a techo con la tarjeta y la huella digital que certifica y que constata que el mismo que entra es el mismo que está empadronado. Lo que significa que si se quisiera empadronar uno que tiene antecedentes judiciales o que tiene prohibido entrar a la cancha, no podrá ingresar y no podrá pasar por otro”.

—¿Sin chequear la huella no puede pasar?

—No puede, y esto nos sirve cuando un club ejerce el derecho de admisión o existe cualquier sentencia de prohibición de concurrencia para un espectador que determine el juez, por lo que automáticamente no se le vende la entrada. Esto posibilita tener identificado a todo el mundo en la cancha. Y aquel que no puede entrar a la cancha, no puede comprar el ticket, ya que no va a haber entradas en la calle. Así también se corta la reventa y las entradas de favor. Todo el mundo va a tener que pagar su entrada y entrar con ella a la cancha, mostrando su huella digital. Conceptualmente, este es el proyecto. Nosotros creemos que es un avance en la lucha contra la violencia en el fútbol.

—¿Este sistema no juega con el control de los datos de una persona y su privacidad?

—No, únicamente se podrá llevar a adelante la base de datos si cumple con todos los requerimientos legales de cualquier base de datos que tenga, por ejemplo, un banco o una empresa de telefonía.

—¿El impedimento para que una persona no pueda acceder es que tenga antecedentes judiciales?

—Exacto, o una prohibición de concurrencia establecida por una imputación de una causa de la ley del deporte. O aquel organizador que le aplique a alguien el derecho de admisión. El organizador tiene facultad por ley de excluir a un espectador basándose en el derecho de admisión, esas son las dos instancias por las cuales podés dejar afuera a un espectador.

“Nunca tuve ninguna solicitud de un directivo para beneficiar a las barras”

—En este marco, ¿qué función cumplen los veedores de la Subsecretaría?

—Los veedores me informan a mí, el subsecretario, cómo han entrado las parcialidades, los micros de los planteles y dirigentes. Son mi cara en las canchas, es decir que son la información propia que maneja la subsecretaría, sin depender de los clubes o del operativo policial.

—La versión propia de los acontecimientos.

—Exactamente, la versión oficial de los veedores es la versión del Estado sin ningún tipo de interés parcial.

—¿Qué trabajo se hizo con las hinchadas? ¿Se encontraron orgas delictivas en esos grupos? ¿En qué se diferencian de las que están fuera de la órbita del fútbol?

—Nosotros lo que hacemos está dentro de lo que es estrictamente el espectáculo futbolístico. Allí seguimos los acontecimientos e investigamos a las barras para evitar que sucedan hechos de violencia, desmanes, delitos o contravenciones. Después, la Justicia y la Policía Federal, en el cumplimiento de sus funciones, también investigan a esas organizaciones que se dedican al delito. Puede pasar que una organización o delincuente que se dedica al delito común también sea parte de una hinchada. Ahí sí nosotros tenemos la información para dársela a la justicia, la acompañamos en el momento. Nosotros le damos todas las herramientas con las que contamos a la justicia y a la policía, de acuerdo a quien lo requiera, ya sea un delito común o uno relacionado con la ley del deporte.

—Con respecto a las hinchadas, ¿ustedes buscan tener control solo cuando ellos van a la cancha o pueden monitorearlos extra partidos?

—No tenemos trato, lo que hacemos es encapsularlos para brindarles seguridad a aquellos ciudadanos comunes que viven, tienen un negocio o transitan para ir a una cancha, en el trayecto hacia el estadio, en los accesos y en la vuelta al estadio. La buena conducta para nosotros es aquel que va a la cancha y no genera hechos delictivos. Nosotros requerimos también que la justicia tome un rol dinámico. Necesitamos que aquellos que cometen un delito sean responsables y que lo paguen en la justicia.

—Hay una gran interrelación entre los dirigentes, las hinchadas y la política. ¿Cómo evaluán estos vínculos?

—Desde que asumí la subsecretaría, no he tenido ninguna solicitud de algún directivo para beneficiar a alguna de las barras. Lo que hablamos siempre con los dirigentes es la necesidad de que todos los actores del fútbol y el Estado pongamos lo mejor de nosotros para erradicar la violencia. Habrá quienes todavía tienen algún grado de relación y ellos sabrán hasta dónde llega esa relación. Nosotros no hemos tenido requerimiento alguno, ni tampoco limitación del poder político, ya sea del ministro o de la presidenta para avanzar en este camino.

El control a los dirigentes

—Todas las medidas son dirigidas a controlar a los hinchas. ¿Tienen algún proyecto que incluya monitoreo a los dirigentes?

—Nosotros tenemos el Programa Ejemplo, en el que hay un grupo de docentes, sociólogos y psicólogos con los que brindamos educación, capacitación y concientización. Lo estamos desarrollando para los dirigentes y también para los periodistas, porque ellos, con la consigna de que lo único que sirve es ganar y todo vale, son también coparticipes de la generación de violencia. O los jugadores de fútbol, que con sus actos generan reacciones violentas, o los árbitros, o los técnicos. Se habla de los hinchas, pero los otros actores también son generadores de violencia. Nosotros hicimos una encuesta: sobre 1.500 casos, el 50% va a la cancha; de esos, la mitad piensa que los responsables de la violencia son los dirigentes. Con el Programa Ejemplo debemos capacitar, educar y concientizar a todos los actores del fútbol, no sólo a los hinchas, y así vamos a resaltar a los que actúen bien.

—Este programa prevé que el Estado actué de alguna manera como denunciante. En el caso concreto de Aguilar, el presidente de River, la justicia comprobó que él les dio participación a los hermanos Schenkler en los negocios de River.

—La ley dice que aquel que fomente o que facilite, es cómplice de aquellos que generan violencia. Ahí la justicia está funcionando naturalmente. Nosotros primero vamos a darles como Estado el respaldo a los dirigentes, que ante la extorsión o la amenaza tienen a la justicia y al Estado para apoyarse. Yo era dirigente de fútbol (en Los Andes). Cuando los tipos te apretaban e ibas a hablar con el comisario, este miraba para otro lado. Entonces me iban a investigar a mí: si yo les daba entradas. Cuando íbamos a hacer la denuncia, nos prendían fuego los autos. Entonces, vamos a demostrar que el Estado puede dar garantías, para que los dirigentes hagan las cosas como corresponde. Pero si generamos las condiciones y el dirigente le abre la puerta a los barras, será el responsable.

—¿A los dirigentes las hinchadas se les fueron de las manos?

—Sí, los dirigentes no quieren saber nada, los que tienen relación es por miedo. Cuando hablan de la política y las barras, hoy no lo veo posible. Son un problema social muy fuerte y tipos que tienen problemas con las drogas. No es que vos los podés llevar a un acto de la agrupación política tuya, ya que eso te trae después como correlato la extorsión permanente y tenés que seguir atado a esos tipos. No creo que haya gente que quiera vivir una situación como esa.

“En nuestra sociedad, la culpa siempre es del otro”

—¿Cuáles son las fuentes de financiamiento de las barras?

—El poder real lo tienen dentro de la cancha. Si vos los sacás de ahí, van a buscar el negocio en otro lado, porque afuera no hay negocio. El problema es la idiosincrasia nuestra, que es muy complicada. No hay tipo (no hablo de ningún delincuente) que vaya a una cancha de fútbol y que no se jacte de la barra que tiene. Y si un hecho de violencia es contra el adversario, el 90% lo festeja como si fuera un triunfo deportivo. Entonces, está todo atado, no es que solamente el barra brava genera la violencia de hoy en el fútbol. Hablamos de los dirigentes, de los jugadores. Los jugadores van a las peñas y esa es una fuente de financiamiento. ¿Sabés cuánto recauda La Doce cuando van a una peña Palermo o Riquelme? En nuestra encuesta, ninguno de los entrevistados les imputa a los jugadores que sea cómplice de las barras bravas. Sin embargo, la gente apunta a los dirigentes, que son los políticos, o al periodismo, y jamás a los jugadores. Ahí tenés la hipocresía. Todo el mundo tendría que chiflar a los barras desde que empieza el partido hasta que termina y no lo hacen, al contrario. Cuando el quilombo te arrastra a vos porque se agarraron a trompadas y está tu hijo, son los violentos. Ahora, cuando viene la Doce o los Borrachos del Tablón, generan una seducción tan fuerte en todos los hinchas de fútbol, que asusta.

—¿Se mezcla con el prestigio que da la cultura del aguante que impera en las canchas?

—Entonces, todos los que lo festejan cuando van a la cancha tienen que ser un poco responsables cuando ellos matan a un tipo, porque las barras no tienen ningún límite. Todos los que festejaron durante tanto tiempo a estos muchachos son responsables. Andá a decirle a esa gente que es responsable, te dice: “yo no, soy empresario, docente, profesional no tengo nada que ver”. Es parte de la idiosincrasia del argentino, la culpa siempre es del otro, es parte de la realidad en que vivimos.

www.revista-zoom.com.ar/articulo2951.html

Por Roberto Koira para Revista Zoom

jueves, 5 de marzo de 2009

El mapa inseguro del Colorado De Narváez







Un viejo vicio de la derecha argentina es abordar con soluciones mágicas, slogan de campaña, construcciones mediáticas o golpes de efecto los problemas complejos de nuestra sociedad, por lo que casi nunca analizan la verdadera raíz del conflicto. Este es el caso del Mapa de la Inseguridad de Francisco de Narváez, que cae en un lugar: si sabemos dónde se cometió un delito, se puede evitar otro, como si esto fuera una política preventiva y una solución al problema.

Es cierto que el conocimiento de una problemática es vital para encararla con éxito. Sin embargo, ahí es donde este Mapa parte de una falacia: el sitio no tiene un chequeo real de las denuncias, aportada voluntariamente por los denunciantes, por lo que su información no es confiable. Esto lo convierte en un lugar de descarga personal y no en una verdadera solución a la compleja trama de la inseguridad. Con el agravante de que este sistema podría llevar a algunas personas a desestimar la denuncia del delito con la autoridad competente.

En el sitio se puede entrar libremente y hacer cualquier tipo de denuncia. No hay ningún tipo de chequeo del mail que se requiere para hacer el trámite. Por lo tanto, se puede cargar un correo inexistente y la información sale igual. Así, los denunciantes pueden ser anónimos, tener el nombre de una persona muerta, de alguien real o de una persona fantasía. Lo único que puede controlar este sistema es si las denuncias se hacen desde la misma computadora, por lo que la veracidad del contenido del Mapa de la Inseguridad es de dudosa calidad. No es una deducción antojadiza: en el apartado “Términos y Condiciones de uso” se puede leer que “el Sitio no se hace responsable por la veracidad, rigor científico y exactitud de los contenidos”. Entonces, ¿toda esa información sirve de algo o sólo se trata de un bluff publicitario?

Pese a esto, el sitio ofrece una estadística presentada como “Mapa del Delito” que baraja cifras en Provincia de Buenos Aires (Hurto/Robo 45%, Robo con arma 36%, Venta de Droga 13%, Secuestro 1%) y en Capital Federal (Hurto/Robo 57%, Robo con arma 24%, Venta de Droga 14%). La conclusión cae de madura: si los mismos que manejan esta página no se hacen cargo de su contenido, es obvio que nadie garantiza que los datos de estas encuestas sean reales.

Lo más peligroso del Mapa de la Inseguridad es que a partir de un bluff publicitario se puede crear una falsa sensación de inseguridad sobre la base de datos que no son reales y esto puede pesar sobre localidades, barrios y calles de cualquier lugar de la ciudad o la provincia de Buenos Aires. Así, si alguien tiene un encono o interés personal contra alguna zona, la puede transformar mediáticamente en el lugar más inseguro de la Argentina. Solo debe tener el cuidado de hacerlo desde distintas computadoras.

De Narváez, adalid de la mano dura

El Mapa fue desarrollado con la tecnología de Google por especialistas del desconocido Instituto para la Seguridad y la Justicia (IPASEJU) y financiado por de Narváez. No sorprende que este emprendimiento sea financiado por el líder de Unión por la Provincia que para solucionar el problema de la inseguridad tiene entre sus propuestas: “Más y mejores policías. Es necesario asignar a las tareas de vigilancia, patrullaje y asistencia al ciudadano más y mejores efectivos policiales. Esto significa, una mayor cantidad de policías en las calles , con sueldos adecuados a su responsabilidad y con los vehículos, las armas, los uniformes y los aparatos de comunicación que necesitan para desempeñarse correctamente. Mejorar las condiciones operativas de la Policía provincial es una condición para comenzar a devolverle el prestigio perdido”. Como si el problema con la sinuosa Policía Bonaerense fuera su falta de armamento. Otra vez el simplismo de encarar los conflictos sociales con la mano dura.

En contrapartida, Bernardo Kliksberg, Profesor Honorario de la UBA y Asesor Principal de la Dirección de la ONU/PNUD para América Latina, explica que “la mano dura falla porque no capta el problema en su integridad, apela a la individualización de los problemas y deja de lado sus causas colectivas, y propone soluciones que no acatan las causas estructurales subyacentes tras la delincuencia. Su aplicación resiente aún más la cohesión social”.

Sin embargo, de Narváez insiste con sus medidas revolucionarias en las que incluye un “Plan edilicio de emergencia en las cárceles”. “La Provincia necesita urgentemente 10.000 plazas más en las cárceles, a las que deberá agregarse la decisión del traslado inmediato de quienes actualmente están alojados en comisarías. Superada la emergencia, es preciso contar con un plan a mediano y largo plazo que prevea la construcción de cárceles para futuros incrementos en la población allí alojada”.

Parece que nunca leyó a Kliksberg que plantea otro tipo de dudas frente a esa política: “cabe preguntarse si, ante la aplicación creciente de variantes de mano dura, el delito ha disminuido. Las estadísticas indican categóricamente que no. Los estudios comparados señalan que no hay correlación estadística entre la magnitud de la población carcelaria y la reducción efectiva del delito. Por ejemplo, en los Estados Unidos el número de presos registró un alto crecimiento entre 1985 y 1993, y el delito aumentó significativamente en el período”.

Tan contundente afirmación, basada en estadísticas, deja al desnudo el frágil teorema de la derecha: seguridad = más policías y más cárceles. Para los adalides de la mano dura la palabra inclusión no existe en el diccionario.

Fuentes: http://www.franciscodenarvaez.com.ar/mis-propuestas/seguridad-y-justicia/

PNUD, Bernardo Kliksberg (comp). Pensamiento social estratégico, Una nueva mirada a los desafíos sociales de América Latina. Buenos Aires, Siglo Veintiuno, 2008.

http://www.revista-zoom.com.ar/articulo2936.html

Por Roberto Koira para Revista Zoom

viernes, 20 de febrero de 2009

El hombre ciencia



Se peleó con TyC Sports en su época de periodista deportivo. Algunos lo candidatearon en 2008 para dirigir el INDEC. Otros dicen que su palabra fue decisiva para la creación del Ministerio de Ciencia. Símbolo de la divulgación científica tras el éxito editorial de sus libros, Paenza sigue siendo, ante todo, un apasionado docente de matemáticas.

El largo camino de Adrián Paenza en el periodismo comenzó con el deporte, lo que lo convirtió en un profesional reconocido. Pese a esa exposición mediática nunca abandonó su otra pasión: la matemática. Luego de su abrupta salida del programa Fútbol de Primera, sus caminos lentamente se fueron juntando y lo convirtieron en uno de los principales difusores del mundo científico y matemático. Además de sus programas televisivos y sus colaboraciones con Página 12, Paenza refuerza esa senda con la serie de libros Matemática… ¿estás ahí?, que lleva cuatro ediciones y cientos de miles de ejemplares vendidos.

—¿Cuál es el secreto para que un libro de matemática tenga éxito editorial?

—Esa es una pregunta complicada de contestar, si yo supiera por qué se venden de la manera que se venden los hubiera escrito hace 20 años.

—¿Puede ser en parte porque es un personaje conocido por la televisión?

—Quizá, o por la fe de la editorial que para la primera edición publicó 4.000 libros y no 3.000 como se acostumbra. O como el hecho inédito de arrancar en la segunda edición con 40.000 ejemplares. Contamos también con una buena actitud en la prensa para la difusión, en programas de radio y en distintos medios. Este fue un aporte fundamental para la promoción de la edición, que a esa altura no había manera de pagarla. Así que esto se pudo lograr por la buena onda de comunicadores que yo conozco. Pero no sé si esa fue la causa del éxito.

—La intención de los libros es decodificar la matemática y meterla en un terreno más cotidiano para la gente, alejándola de la estructura de lo que se aprende en el colegio.

—Sí, pero más pasa por la percepción que tiene la gente de lo que es la matemática, que en general no es lo que la gente supone que es. En realidad, lo que nos enseñan es una parte muy reducida, pequeña y muy estructurada. Por lo que la percepción indicaría que no hay nada que hacer y que en la matemática está todo hecho. Y eso no es cierto, se trata de una ciencia que está viva y activa, donde se publican más de 200.000 teoremas por año, en revistas especializadas, y hay un montón de problemas que están hace muchos años sin resolverse. A algunos se les encontró la solución, como a la conjetura de Fermat, después de 400 años. Sin embargo, si estuvieran mucho más al alcance de la mano para que la gente pueda acceder a conocerlos sería más natural hablar de matemática y no tener que hacer una especie de cruzada internacional tratando de explicar que la matemática no es lo que la gente cree que es.

—Da la sensación que la matemática es algo abierto. Hace poco mi hija de 5 años me preguntó por qué los números eran infinitos y le contesté que era porque a un número se le podía sumar uno indefinidamente.

—A mí lo que me llama la atención es lo que la nena le preguntó, que es algo natural de un chico. Y se pregunta: “¿pero como para cada número hay uno más grande?”. Esa noción, que a uno lo deja perplejo, la traen los chicos desde la cuna. Nosotros después terminamos domando y arruinando esa capacidad de perplejidad, de sorpresa y de tratar de elaborar y descubrir, eso que justamente hizo su hija, que es esencialmente estar haciendo matemática. Y lo que usted pueda contarle es un aporte muy valioso. Además, para esos casos contamos con la curiosidad propia de los chicos y la tarea de los docentes, es decir la nuestra, que es tratar de colaborar con ellos. No tanto a descubrir las respuestas, porque eso dependerá mucho de la relación que tenga el docente con el chico, pero más que nada acompañarlo en sus propias dudas.

—Esa pregunta me puso en un brete porque no le podía contestar cualquier cosa, es decir que hasta a mí me hizo hacer un trabajo.

—Bueno, esa es una tarea extraordinaria para los padres, para los chicos y una oportunidad que tenemos ahora. Además, cuando yo era chico la estructura estaba dada de manera tal que uno aprendía en el colegio. Esa era la fuente natural de conocimiento, ocupaba por arriba de un 90% de la información que le llegaba a un niño. Lo cual no quiere decir que esté mal, pero ahora hay una usina generadora de noticias alrededor nuestro que bombardea con una gran cantidad de cosas. Por lo cual las dudas que se generan son otras. Nosotros no sé si estamos preparados todo el tiempo para poder coexistir con esas dudas y así descartamos cosas buscando cerrar el problema lo más rápido posible. Esto lo hacemos para no generar la angustia tener un problema abierto y muchas veces lo que uno debería hacer es estimular eso, la capacidad para poder dudar.

—Las anteriores generaciones tenían a la matemática y la física como algo estructurado, difícil de comprender.

—Lo que pasa es que uno resolvía problemas que no tenía. A nosotros nos daban una teoría hecha. Esto se sigue haciendo hoy, nos dan respuestas a preguntas que no nos sirven, entonces es muy aburrido para cualquiera, ya sea de matemática, física o lo que sea. Uno tiene ganas de descubrir algo que lo ayude a resolver los problemas que tiene. No aquello que les pasó a otros en otro momento, con los cuales generaron una teoría que aparece pulida en los ojos de alguien que mira sorprendido preguntando para qué sirve eso. Es decir que no resuelven los problemas cotidianos.

La matemática tiene una fuente de recursos maravillosos para poder pensar, genera estructuras lógicas y uno desarrolla la búsqueda de patrones, que es la definición más aceptada que hay hoy de lo que hace la matemática. Eso, inadvertidamente, a uno le va incorporando un bagaje de experiencias que no sabe cuándo le va a servir, pero va estructurando una red de contención. Una red lógica que se genera naturalmente y esto, en general, no está ligado con la matemática, que se la asocia más a una percepción popular sobre una persona que hace cuentas, que resuelve ecuaciones, es decir hace algo que realmente no se sabe para qué sirve. Por otro lado, hay una suerte de mística de que la matemática está en todas partes, pero uno no sabe dónde. Uno podría decir que sirve para resolver los problemas de encriptar mensajes o para mandar el número de una tarjeta de crédito para comprar por Internet o para sacar dinero en un cajero automático o un password de una cuenta electrónica. Todas estas cosas son ciertas, pero ¿dónde está la matemática?¿Está escondida en alguna parte? Bueno, cuando llega el momento uno la llega a ver.

—¿La parte práctica, digamos?

—Es muy difícil establecer de antemano dónde se va a usar. Cuando usted tiene un problema trata de conseguir las herramientas para resolverlo. Después, uno se da cuenta que si ha tenido tantas veces problemas con tornillos, le conviene tener una caja de destornilladores. Ahora, si uno nunca vio un tornillo, ¿para qué va a tener destornilladores en la caja?

—¿Esta saga va tener muchos capítulos más o todavía no está definido?

—Presenté en noviembre el cuarto episodio (episodio 100) y yo tengo ganas de seguir, de hecho empecé a escribir el libro cinco, que ya con la editorial arreglamos que lo íbamos a hacer. No tengo idea porque yo nunca creí que iba a escribir alguno y andar por el quinto es una cosa rara. No quisiera ponerle un límite porque no sé, por ahora yo sigo entusiasmado y con ganas de seguir escribiendo. Carlos Díaz, que es el director de la editorial Siglo XXI, me dijo: “vos escribí, que yo te lo publico”, lo cual es un privilegio enorme para cualquier autor. Por el momento, no me dijo que pare porque no hay interés, pero en algún momento me lo va a decir y ese día veré lo que hago. Por ahora sigo.

—De Fútbol de Primera para acá hubo un gran cambio en su vida, al menos mediáticamente.

—Todo en la vida marca una evolución. Tuve el privilegio de trabajar como periodista dedicado al deporte en fútbol, también trabajé mucho con la NBA durante muchos años y luego el conflicto con Torneos y Competencias me llevó hacia al campo de la política y trabajé en la revista Veintitrés, en Día D y Periodistas, por lo que estuve más de 10 años dedicado a un periodismo más general. Después, como yo me radiqué en Chicago y no podía sostener un programa ni diario, ni semanal, se presentó la oportunidad de hacer programas como Científicos Industria Argentina, Laboratorio de Ideas, Explora o Alterados por Pi, programas más dedicados a la ciencia o a la matemática y que no están conectados con la cotidianidad. Esto me permite estar en Chicago y después tener presencia viajando un par de veces por año. Cuando viajo a Buenos Aires grabo 30 programas por mes, lo que desde este lugar también es un privilegio. Y lo puedo hacer porque Claudio Martínez, productor ejecutivo de todos mis programas de televisión, me tiene mucha confianza. Además, escribo para Página 12, lo que es una apuesta muy alta de Ernesto Tiffenberg. Otro apoyo importante es Diego Golombek, el director de esta colección de libros, que fue el que me impulsó a que escribiera sobre matemática, a pesar de que yo creí que no le iba a interesar a nadie. Evidentemente él se dio cuenta que sí y se jugó por eso. Carlos Díaz, Diego Golombek, Claudio Martínez y Tiffenberg son las cuatro personas en las que todo esto está sustentado en cada uno de los lugares que aparezco como la televisión, los libros, el diario, las revistas. Todo eso se lo debo a ellos y son los que se tienen que quedar con el crédito.

—Alguna vez sonó su nombre para dirigir el INDEC, ¿qué hay de cierto en eso?

—Mire, me sentí muy halagado por todos. Hay mucha gente que es muy generosa conmigo y en el momento que hay cualquier inconveniente con el INDEC hay gente que pensó en mí desde el punto de vista del amigo. Conmigo no habló nadie y tampoco tiene sentido que lo hagan. No tengo nada para decirle más que lo que le dije a Marcelo Zlotogwiazda cuando me hizo una nota. Marcelo es amigo mío y me llamó a Chicago y me dijo que la gente estaba llamando en un momento crítico del INDEC diciendo que proponían mi nombre. De ahí a que eso hubiera tenido viabilidad es otra cosa, pero la verdad no sabría qué decir. Sería contestar sobre una hipótesis que no existe.

www.revista-zoom.com.ar/articulo2929.html

Por Roberto Koira para Revista Zoom

lunes, 9 de febrero de 2009

Por qué tenemos que vivir como los otros dicen


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Hace poco un conductor de radio devenido a opinólogo (y con mucho combustible espiritual) explicaba que pretendía para la Argentina una democracia a la europea y luego se perdía en innumerables lugares comunes que se escuchan habitualmente en los medios masivos de comunicación. Entonces surgió una pregunta: ¿Por qué hay que imitar modelos de país que no fueron pensados para este? Y una respuesta: Para que queremos una democracia a la europea sino no somos europeos. A veces cansa que tantos comunicadores sociales busquen los ejemplos de la Argentina para fuera.
Hay que empezar a vernos en nuestro propio reflejo y dejar de comprar los espejitos de colores que nos venden desde hace 500 años. Es que crecer significa tomar nuestras propias decisiones sin importarnos lo que digan los demás. Y no es filosofía barata, sino una forma de vivir la vida, ya que las personas adquieren su seguridad cuando son ellos mismos sin condicionamientos.
Nadie tiene la verdadera medida de las cosas y es mucho más sano utilizar nuestra propia vara. Si el peronismo es considerado “maldito” por las altas esferas, es que este no puede ser comprendido ni por un europeo, ni por un norteamericano y esto es por una razón fundamental: se trata de un real producto “argentino” para los argentinos.
Por eso hay que dejar de pedir permiso al mundo para lograr nuestros objetivos. Los “países centrales” no son la medida de lo bueno o lo malo, y en algún caso será para que ellos resuelvan sus problemas a su modo. Esto también significa que hay que sacarse ese complejo de inferioridad que tienen muchos latinoamericanos y mirar al “primer mundo” de igual a igual, es decir con otra actitud. Es tanta la idealización que nunca se les encuentra un defecto y acá muchos de los turistas, de los llamados del primer mundo, tienen un olor que certifica que no son muy “adictos” al baño diario. Seremos sudacas pero limpitos.
En Argentina existe el lugar común de decir que somos muy abiertos con los extranjeros, a esto habría que agregarle una salvedad: con los extranjeros blancos y no con todos los argentinos. Y vale un ejemplo: cuando sube una chica “morocha” al colectivo con un bebé la mayoría mira para otro lado y no le cede el asiento que le corresponde. En parte esto se debe a que muchos compatriotas se dicen “gringos” y es como si recién se hubieran bajado del barco que los trajo de Europa. Por eso pareciera que no pertenecen a este país y desprecian a todo lo que huela a latinoamericano. O ¿serán ellos sus propios abuelos que tomaron un tónico para la eterna juventud? Estaría bueno ver a esos “gringos” con pasaporte argentino tratando de entrar a la actual Europa xenófoba, a ver como les va en la “madre patria”.
Por eso si Europa cierra la frontera a los inmigrantes no nos tendría que importar, Latinoamérica no les debe nada y al contrario fueron ellos los que se cansaron de rapiñar los recursos de acá desde la época de la conquista.
En esta idealización de lo extranjero hasta caen los progresistas, ya que muchos despotrican contra los “países centrales” y después se la pasan hablando de cuando alguna vez fueron al “primer mundo”.
Así que dejemos de ser los idiotas “útiles” y serviles de los gringos extranjeros, si después ni siquiera te van a reconocer el favor. Lo único que sirve es mirar para Sudamérica, que son nuestros verdaderos hermanos porque sufren (y sufrieron) lo mismo que nosotros.
Además como dice una canción: “por qué tenemos que vivir como los otros dicen”.

Por Roberto Koira para este Blog.

viernes, 23 de enero de 2009

El cambio avanza


Bolivia vota una nueva Constitución
Este domingo puede ser el comienzo de una nueva era para las mayorías populares bolivianas. La nueva Constitución Política del Estado (CPE) que se plebiscitará este 25 de enero busca contener la completa identidad del pueblo boliviano y no la de unos pocos, profundizando la inclusión, aceptando las diferencias y respetando los orígenes.

“Dejamos en el pasado el Estado colonial, republicano y neoliberal. Asumimos el reto histórico de construir colectivamente el Estado Unitario Social de Derecho Plurinacional Comunitario, que integra y articula los propósitos de avanzar hacia una Bolivia democrática, productiva, portadora e inspiradora de la paz, comprometida con el desarrollo integral y con la libre determinación de los pueblos.

Nosotros, mujeres y hombres, a través de la Asamblea Constituyente y con el poder originario del pueblo, manifestamos nuestro compromiso con la unidad e integridad del país.

Cumpliendo el mandato de nuestros pueblos, con la fortaleza de nuestra Pachamama y gracias a Dios, refundamos Bolivia”.

(Fragmento del Preámbulo de la CPE)

El proceso de cambio en Bolivia, liderado por el Presidente Evo Morales, avanza. “Estoy seguro que el próximo domingo a estas horas el pueblo va ha estar festejando el triunfo, la consolidación de un proceso constituyente, del proceso de cambio y por la igualdad que estamos apostando todos los bolivianos”, arengó Evo. Aunque advirtió que “en caso de que ganara el NO, no habrá autonomías de forma inmediata, las regiones que aspiran a la autonomía van a tener que esperar hasta el 2020; en cambio si gana el SI, las autonomías correrán de forma inmediata”.

Para Morales, los grupos políticos que hacen campaña por el NO a la nueva constitución están vinculados a gobiernos neoliberales y vendepatrias, tal como “Carlos Mesa y Víctor Hugo Cárdenas, quienes fueron vicepresidentes de Gonzalo Sánchez de Lozada”. Y a otros sectores que temen el triunfo del SI por miedo a perder sus privilegios.

Destacó que en esta etapa de culminación de campaña la violencia sea aislada por parte de gente que no entiende que Bolivia es madura y quiere decidir su futuro en democracia. “Quiero pedir al pueblo boliviano su participación decisiva, su participación con su voto, tiene derecho a decir NO como también a decir SI, pero es importante que sea parte de la fiesta democrática”.

Evo confesó su optimismo por la aprobación de la Constitución, pero reconoció que es importante un triunfo con la mayor cantidad de votos, ya que considera que la gente que vote por el SI pasará a la historia porque será parte de la refundación de Bolivia, con unidad, con igualdad, con autonomías, con dignidad y respetando la diversidad.

Lula con Evo

Por su parte, el presidente de Brasil, Lula da Silva, reiteró su apoyo a Evo Morales y a la nueva Constitución que el domingo será sometida al voto popular, en un encuentro en la frontera binacional en el que firmaron acuerdos de infraestructura, energía y lucha contra el narcotráfico. "Tengo la convicción de que el referendo sobre la nueva Constitución será un paso decisivo" en la refundación democrática de Bolivia, dijo Lula en la localidad fronteriza de Arroyo Concepción, cuando inauguró con Morales un tramo del corredor bioceánico que unirá los puertos de Santos, en Brasil, y Arica, en Chile. Y agregó que Evo “al proponer el referendo (constitucional), anticipar las elecciones (generales) y garantizar apenas una única reelección, está dando un ejemplo democrático que mucha gente que ya gobernó este país no dio antes”.

Los números del cambio

La economía boliviana creció 6,53% en el año 2008. El Producto Interno Bruto (PIB) registrado es el más alto de los últimos 30 años. Por tercer año consecutivo en el gobierno del Presidente Morales, Bolivia registró, el 2008, un superávit del 6%. En el primer año de la administración de Evo (2006) ya se había registrado un superávit de 1,5%, después de 66 años de continuo déficit.

La Asociación de Bancos de Bolivia dio a conocer las estadísticas que registran el aumento de la liquidez bancaria, que en el gobierno neoliberal de Gonzalo Sánchez de Lozada (2003) llegó a 981 millones de dólares y en 2008, con Evo Morales, se ubica en u$s 3.024 millones. Las recaudaciones de la aduana crecieron en un 40,8% durante el año pasado y las recaudaciones tributarias en general aumentaron en un 19%.

La inversión pública en Bolivia tendrá un incremento del 20% en 2009, pero también la inversión extranjera aumentó en 2008. Cuando asumió Evo (2005) llegaba a u$s 291 millones. Hasta el tercer trimestre del 2008, alcanzó los u$s 370 millones.

Las reservas internacionales se han septuplicado. Hasta antes de la asunción de Evo, eran u$s 1.714 millones. Hoy llegan a u$s 7.774 millones. La exportaciones crecieron en 2008 un 47,8%, según la Cámara Nacional de Industrias, totalizando 5.650 millones de dólares.

Por otra parte, YPFB (la empresa petrolera boliviana) se fortalecerá en 2009 con una inversión de 1.200 millones de dólares en exploración, explotación y comercialización.

El gobierno otorgará créditos con bajos intereses a los grandes, medianos, pequeños y microempresarios por 100 millones de dólares. La nacionalizada Empresa Nacional de Telecomunicaciones (ENTEL) registró en 2008 un crecimiento en sus ingresos del 29%. Antes de ser nacionalizada, los clientes nuevos por mes eran unos 7.000, ahora el promedio bordea los 50.000 mensuales. ENTEL tiene el 47,4% del total de usuarios de telefonía móvil.

Libre de analfabetismo

El año 2008 pasó a la historia porque Bolivia se convirtió en el tercer país del continente libre de analfabetismo. Se enseñó a leer y escribir a más de 820.000 personas, especialmente hombres y mujeres del campo.

Las atenciones médicas se incrementaron porque el servicio de salud está siendo cada vez más accesible. Se operaron de la vista gratuitamente a más de 200.000 bolivianos.

En el campo académico, unos 5.000 jóvenes bolivianos están becados en Cuba estudiando medicina.

La voz de las urnas

Como una muestra de la vigencia absoluta de la democracia y libertad, el 10 de agosto de 2008, se aplicó por primera vez en la historia de Bolivia el sistema revocatorio. Se le preguntó al ciudadano qué autoridades debían dejar su cargo y cuáles debían quedarse. Evo Morales fue ratificado con el 67%, 13 puntos por encima del total de votos con los que había sido elegido presidente. Desde 1956, nunca un presidente boliviano había logrado más del 50% en un escrutinio.

Ahora se viene el referendo sobre la tierra. La gente dirá con su voto si 5.000 ó 10.000 hectáreas debe ser la máxima extensión de tierra para la producción agrícola de una persona. Y así se eliminará el latifundio de terratenientes con 50.000 o más hectáreas.

El gobierno de Evo envió al Parlamento una nueva Ley de Pensiones que permitirá, por ejemplo, que los mineros se jubilen a los 55 años de vida. Bolivia tendrá una nueva empresa aérea estatal: Boliviana de Aviación (BOA), luego de la quiebra del Lloyd Aéreo Boliviano que había sido entregada por Sánchez de Lozada a manos privadas.

Para que los bolivianos que emigraron al exterior no pierdan sus derechos, el gobierno de Evo, estableció como prioridad el voto fuera de Bolivia.

Con resultados positivos en la economía y la política social, pese a la resistencia, a la intolerancia, al racismo y a la discriminación, el proceso de cambio en Bolivia avanza y este domingo en el referéndum de la nueva constitución juega su carta decisiva.

Fuentes: Agencia ABI, Red Erbol y TELAM.

www.revista-zoom.com.ar/articulo2908.html

Por Roberto Koira para Revista Zoom

Encuestas del Referéndum

65%

Son los ciudadanos bolivianos que están a favor de la nueva Constitución, según la Encuesta Nacional realizada por el Observatorio de Gestión Pública de ese país hace un mes. Mientras que el No tiene un 16% y no sabe que votará el 16%.

Por departamentos el mapa es diferente pero el Si por ahora se mantiene al frente, este es el detalle particular de cada uno:

Chuquisaca: Si 47%, No 31%, no sabe 22%; La Paz: Si 86%, No 4%, no sabe 10%; Cochabamba: Si 67%, No 14%, no sabe 19%; Santa Cruz: Si 41%, No 39%, no sabe 20; Oruro: Si 88%, No 5%, no sabe 7%; Potosí: Si 85%, No 8%, no sabe 7%; Tarija: Si 47%, No 24%, no sabe 29%; Beni: Si 57%, No 30%, no sabe 13%; Pando: Si 53%, No 16%, no sabe 31%.

Más información en: http://www.abi.bo/index.php?i=consulta

miércoles, 17 de diciembre de 2008

La Oesterheld distinguió a Revista ZOOM


Revista ZOOM recibió un premio por su labor en el año en el rubro “Periódicos y páginas Web” otorgada por la Agrupación Oesterheld.

En la fiesta de fin de año en la Mesa de los Sueños de los Compañeros de Utopías de la Agrupación Oesterheld se entregaron los Premios 2008 ante una nutrida concurrencia que agotó las mesas y sillas del Salón Bolívar del Hotel Bauen.

Un afiche de Héctor Oesterheld acompañado por sus cuatro hermosas hijas (todos ellos desaparecidos) coronaba el escenario. Un manto de imágenes del campo nacional y popular daban marco al auditorio: Salvador Allende y Héctor Cámpora, Envar El Kadri y Macedonio Fernández, Evita, Perón y Ramón Carrillo, Manzi y Discépolo, Germán Abdala y Felipe Varela, Haroldo Conti y Azucena Villaflor. Mezclados con ellos, Dorrego, Belgrano, San Martín, Alejandro Olmos, Rosas, Chacho Peñaloza, el Che, Carlos Carella, Raimundo Gleyzer, Scalabrini Ortiz, Gustavo Rearte, Jauretche, Gerardo Vallejo, Felipe Vallese, Walsh, Marechal, Ortega Peña, Passaponti y más.

En ese marco, Revista ZOOM recibió un premio por su labor en el año en el rubro “Periódicos y páginas Web”. También fue galardonado Tato Contissa en la categoría “Periodista Multimedia” por A. Latina en Canal Encuentro, Condenados al Exito en AM Cooperativa y su columna en este medio.

La generosa lista de distinciones otorgadas por la Oesterheld fue la siguiente:

A las Instituciones del Pueblo y de la Patria: Instituto Jauretche, Centro Cultural Paco Urondo, Cátedra Salvador Allende, Carta Abierta, CGT y a la Comisión de Homenaje a la Vuelta de Obligado.

A las personalidades: Jorge Rulli, Mario Cafiero, Marcos Taire, Cazes Camarero, Beba Balve, Jorge de Mendonca y Juan Carlos Cena.

Autores y libros: Pablo Hernández por Patriotas y Patriadas, Conversaciones con José María Rosa; Manuel Urriza por El Perón que conocí; Roberto Bongiorno por Tiza y Carbón. Pintadas en el Peronismo; Marcelo Gullo por La insubordinación fundante. Breve historia de la construcción del poder de las naciones; Ricardo Auer y otros por Argentina 2010 Esperanza o Frustración y Octavio Getino por El Capital de la Cultura.

Editoriales nacionales y populares: FABRO, Fabián D´Antonio; CICCUS y Juan Carlos Manoukian.

Aporte Audiovisual: Tristán Bauer por canal ENCUENTRO del Ministerio de Educación de la Nación y Coco Blaustein por el Museo del Cine Pablo C. Ducros Hicken.

Televisión Comunitaria: Alberto Martinez por el Canal 5 de San Martín

Videos militantes: Emilio Cartoy Díaz, Cristian Jure y Silvina Rossi.

TV Abierta: Fernando Martín Peña y Fabio Manes por el cicloFilmoteca, de Canal 7 y Diego Capussotto y Pedro Saborido por su brillante tarea de recuperación de la memoria a través del humor.

A las radios: FM Gráfica, FM Mágica y FM de las Madres.

Programas de Radio:Hugo Presman y Gerardo Yomal por El Tren de AM Cooperativa; Pablo Malizzia, Leo Cofre y Tomas Garcia Seeber por A boca de jarrode AM Cooperativa; Omar López por Mate Amargo Radio Mágica "La Voz Sudamericana", Oscar “Gomita” Gómez por Al compás de las Noticias de AM 570 Radio Argentina; Hugo Alcaraz por Todas las voces, todas de Radio Nacional, FM 98,7 y Hugo Chumbita por Hacha y Tiza de Radio Nacional Folklórica FM 98.7.

A la Democratización de la Radiodifusión: Néstor Busso; Edgardo Molo; Damián Loretti; Juan Carlos Rapaccioli; Osvaldo Francés; Gabriel Mariotto; Néstor Piccone; Luís Lázaro; Jorge Coscia y Miguel Angel Pesado.

Revelación gráfica: Revista Barcelona.

A los periódicos y diarios: El Argentino, Beto Emaldi y Miradas al Sur, Eduardo Anguita.

Al mayor gesto militante del año: Claudio Díaz y Lorena Vázquez.

A las plumas del año de la Web: Fernando Del Corro; José Luís Ponsico; Jorge Rachid; Alberto Buela; Walter Moore; Gabriel Fernández; Carlos Chino Fernández; Roberto Bardini, Enrique Oliva; Julio Fernández Baraibar; Antonio Soliz Rada; Enrique Lacolla; Alberto Pérez Leigue y Carola Chávez.

A periódicos y páginas Web:Pelota de Trapo; Argenpress; Revista Zoom; Reconquista Popular; Lo Social; Pensamiento Nacional; PJ Digital; Rebanadas de Realidad; Agencia Nova; Info Región; Agencia Paco Urondo; Agencia Rodolfo Walsh; Ecupres -Agencia De Noticias Prensa Ecuménica; Mercosur Noticias y Clan ’Recuperón.

Teatro: Jorge Lopez Vidal y Daniel Di Cocco por Perón en Caracas; Lito Cruz y Rubén Stella por Guayaquil, El Encuentro.

A la tarea musical destacada: La Jury; Daniel López y Ariel Carlino.

Aporte del Gremialismo:Julio Piumato; Horacio Ghilini; Leonardo Fabre; Roberto Picco; Víctor Santamaría; Juan Carlos Schmid; Momo Benegas y Omar Plaini.

Plástica nacional: Daniel Santoro; Viviana Poniemann; Ruben Borre y Nora Patrich.

Premio Especial de la Comunicación Social: ex Senador Ricardo Lafferriere.

Premio Especial de la Memoria Histórica Patriótica: General de Brigada Roberto Bendini.

Gran Premio Oesterheld: Ana Jaramillo, por su notable gestión simbólica de la cultura nacional y popular en la Universidad de Lanús.

Gran Premio Nac&Pop Oesterheld 2008: Horacio Sacco por El Ortiba, la mejor página Web 2008 del peronismo y del campo nacional y popular.

www.revista-zoom.com.ar/articulo2878.html

Por Roberto Koira para Revista Zoom

miércoles, 3 de diciembre de 2008

“Es un momento muy difícil para que prospere una ley de radiodifusión”


Eduardo Anguita hace 25 años que camina en busca de un periodismo diferente y ahora se encuentra en uno de sus mayores desafíos profesionales: la dirección del diario dominical Miradas al Sur. Desde allí trata todos los domingos de acercar a sus lectores a la reflexión antes que a la vorágine informativa de los grandes medios. Revista ZOOM conversó con el autor de La voluntad sobre un periódico con agenda diferenciada del discurso único mediático.

—¿Cómo es conducir un medio como Miradas al Sur que trata de tener una visión diferente de los grandes medios y que sale sólo los domingos?

—La realidad es que se debe hacer un periodismo sin complejos. Lo que nosotros intentamos es hacer buen periodismo, bajo una agenda que pasa inadvertida para el lector promedio. Allí uno puede darle un plus. Para eso se necesita un buen diseño, diagramación y un equilibro de fotos, espacios y destacados. Por algo decimos que hacemos periodismo gráfico, que no es solamente escribir textos sino presentarle al lector la posibilidad de que lo lea con cierto agrado y destacarle aquellas cosas que lo pueden guiar en la lectura: un titular, una foto, un epígrafe para darle aquellas cosas que lo puedan orientar o tener en cuenta al leer esa nota. Esto, que es el abecé del periodismo, no siempre se hace bien y no solo por intereses ideológicos o mercantiles sino porque en el ejercicio profesional del periodismo nosotros no hacemos bien las cosas. Entonces nos preocupamos mucho por competir de acuerdo a los intereses de las empresas o por transmitir una línea editorial o un punto de vista periodístico o por impactar con esas noticias que nos parecen las más importantes y así vamos secundarizando al lector. Este, se supone, es una persona que tiene una cierta mirada ideológica, con la necesidad de sentarse y encontrar algo que esté más o menos a tono con lo que le pasa en la vida. Un periódico puede ser un acompañante o un disparador de cuestiones personales, que tienen que ver con el estado de ánimo y hasta con cuestiones culturales mucho más profundas. Por algo la noticia sirve para interactuar entre personas de esta sociedad.

Digo todo esto porque cuando me ofrecieron dirigir este medio, lo primero que me pregunté era si estaba en condiciones de dirigir una expedición que vaya a una montaña que todavía no se subió. Estoy convencido de que hay muchísimas falencias entre las publicaciones que salen los domingos, pero a su vez sé que tienen arraigo en los lectores, mucha guita de las empresas, cierta complicidad con esta mirada conservadora que tienen los medios gráficos en relación con sus lectores. Convengamos que lograr que alguien te compre periódicamente es tratar de instarlo a un acto conservador.

—Es crear la costumbre

—Vos ahí estás jugando a disputarle ideas al establishment y ser parte de los colectivos que trabajan para una nueva comunicación, pero también en lograr este encadenamiento de todos los domingos entre miles de personas. Sumale a todo eso que esta es una empresa que no tiene los recursos para competir con Clarín o La Nación o Atlántida o Perfil y que tampoco saca solamente medios comprometidos con ideas sociales, ya que en este grupo se publica desde Newsweek hasta Miradas al Sur. Entonces con todo eso tengo que ser conciente que acepté dirigir un periódico en determinadas coordenadas, no solamente para el ejercicio del periodismo sino dentro de un grupo editorial. Así, en el primer número firmé una pequeña notita que hablaba de la libertad de conciencia y de la página de gremiales, que a mí me parece que son dos elementos muy importantes.

La página de gremiales, porque vivimos en una sociedad que ningunea el derecho a la agremiación cuando el 40 % de los trabajadores está en negro y muchos de los que están sindicalizados tienen disputas, como quedó evidenciado en un fallo de la Corte. Y la otra cuestión es que como empleado de una editorial voy a tener mi libertad de conciencia para hacer determinadas cosas y no voy a convocar a nadie para imponerle la obediencia debida.

Sin embargo, cuando hacés un medio de circulación comercial puede ser que pierdas ciertas cosas y que ganes otras. Es un desafío que después de mucho tiempo me daré cuenta si me subí por entusiasmo o si había hecho una evaluación correcta. Te puedo decir, a 28 números de haber empezado, que estoy muy conforme. Además, si tenemos un público que nos compra, nos lee, nos manda cartas y nos orienta, podemos lograr abrir un cauce para impulsar una sociedad donde la democracia sea participativa y real. En donde nosotros podamos estimular a alguien que sepa que la libertad de conciencia es algo que requiere de sus propias agallas y no solo de un sistema que le responde.

—¿Cómo se paran para diferenciarse de los grandes monopolios de la información?

—No nos interesa diferenciarnos porque, justamente, si querés hacer un medio con identidad, te querés comunicar con un público. Si les gustan o no les gustan tu línea editorial o los temas que tratás a los grandes medios, no es tu problema. Si no, sos simplemente un agente de contrainformación, y acá el problema está entre la información y la comunicación. A mí, lo que piense Clarín, de nosotros no me interesa, no hago las cosas para replicarles a ellos.

Para mí es crucial el punto desde donde mirás la comunicación y la información. Nosotros salimos con un medio que está destinado a un público con cierto nivel cultural y político, que viven algunos al día y otros con un pequeño plus, pero que tienen una necesidad de una identidad colectiva. Esto parte del engranaje cotidiano de tener un laburo, de perderlo, de ir al hospital y hacer una cola, de hablar con otros compañeros sobre si el problema es la suba de salarios o conservar el puesto de trabajo. Nos interesa meternos en ese colectivo y ¡vaya que hay material! A veces en las cartas de lectores encuentro mucho más riqueza que en las propias secciones que armamos nosotros. Mi objetivo esta provocar que el lector nos conteste y llegar al público que tiene ideas peronistas comprometidas, socialistas, de izquierda militante, a sectores que a lo mejor pasaron cierta edad pero tienen memoria y otros que están llegando y quieren recuperar la identidad de sus propios padres.

—¿Qué pensás cuando dicen que este diario es una respuesta más cercana del gobierno a la otra prensa?

—Si hiciera una tesis, cuando Miradas… tenga 5 años, te podría contestar. Ahora estoy en un barquito chiquito, conozco algo de corrientes marinas porque hace 25 años que estoy en esto y yo te puedo decir como con un grupo de gente podemos hacer algo. Lo otro queda para los que lo están mirando de afuera. Mi compromiso es con este colectivo de compañeros, colegas y amigos que en un principio me tocó convocar y que ahora somos parte del mismo grupo. Es tratar de que ellos puedan hacer su laburo lo mejor posible y yo también. De disfrutar con contarles historias a otros que puedan serles de utilidad y en las que se vean reflejados para estimularlos a ser trasmisores de las historias que a ellos les toca vivir y que se emparentan con este modo discursivo.

—¿Tiene qué ver con una posición personal?

—Mi posición la di cuando en el menemismo me fui de la Agencia Telam para pasarme 3 años en mi casa escribiendo La Voluntad y elegí un punto de vista de lo que creo que es la investigación periodística y la narración de hechos reales. Con eso y con todos los libros que escribí, me parece que hay una continuidad en el oficio y con las cosas que hice en la militancia siendo mucho más pibe. Ahora, siendo mayor, algunas las reivindico y en otras tengo autocrítica. Por supuesto, cuando uno amplifica lo que dice puede recibir adhesiones y rechazos, lo que es parte de la libertad de expresión. Pero los grandes medios tienen una autopista y nosotros vamos por un camino de tierra.

—¿Van por un camino de tierra?

—Compará cómo tratan los distribuidores y los anunciantes a Miradas al Sur y a los otros medios. Nosotros siempre vamos a tener problemas de distribución, de comercialización, de papel. Estamos en una sociedad que está acostumbrada al autoritarismo de las grandes empresas y para las pequeñas siempre es muy difícil sostener este tipo de productos. Ahí me pongo en la situación del empresario que tuvo la idea de sacar este diario, pero es bueno que él asuma su parte.

Si vos querés salir en el circuito oficial del sistema de distribución, hay ciertas cosas que tenés que aceptar, algunas las cambiarás con el tiempo y otras te las tendrás que bancar.

—Un diario dominical permite contar con toda la información de la semana y esto sirve para tener mayor reflexión. ¿Cuál es la apuesta?

—Es bastante ambiciosa porque nosotros cerramos el sábado a las 7 de la tarde y dejamos muchas páginas para cerrar entre las 4 y las 6. Queremos que el tipo que va a comprarlo a las 7 de la mañana lo haga como pan caliente y también tenemos la pretensión de que a alguien le sirva durante la semana como una galleta marinera. Creemos que puede cumplir las dos funciones y cuando le pregunto a la gente si cuando lee el diario, si compra más de uno, si Miradas… queda para el final, me dicen que no, que la tapa los invita a empezar por Miradas... Y también muchas veces recibo el comentario de gente que dice que le dura 3 ó 4 días de la semana. O que, si bien tiene formato de diario, lo lee como una revista. Apostamos a un semanario con formato de diario y contenido arrevistado. Para eso afinamos los instrumentos con los editores para ver cómo arrancamos la semana y así armar esta ensalada con distintos componentes.

—¿Cómo ves la evolución de una nueva ley de radiodifusión?

—Me parece que es muy difícil que salga y en esto hay que ser realistas. Hubo un gran empeño de parte de muchos sectores que hicieron una patriada interesantísima de la que me siento parte. Sin embargo, creo que es un momento muy difícil para que prospere una ley de radiodifusión. Entonces me parece que hay que poner mucho ingenio, no tanto en la espera del tratamiento parlamentario, sino en todas las cuestiones que podamos hacer más allá de la ley. El gobierno puede hacer muchísimas cosas si milita por un cambio en la comunicación: puede abrir licencias para los medios comunitarios, estimular la presencia de radios y televisoras de baja potencia. Así estimularía a sectores con mucha identidad, que pueden ser los pioneros en eso. Las universidades, escuelas secundarias, organizaciones sociales y asociaciones vecinales y de fomento deberían ser seleccionadas y capacitadas para el ejercicio de la comunicación porque soy partidario de la comunicación comunitaria, en base a que los emisores sean la gente de la comunidad, pero que se les dé todo el instrumental técnico, profesional, narrativo y organizacional para que puedan ejercitar. Me parece que ahí pondría una ficha muy grande y le pediría a este gobierno, a este COMFER y a esta Secretaría de Medios que apuesten a esto, ya que hay experiencias muy interesantes en otros países latinoamericanos. Las intendencias con presupuestos participativos pueden fomentar este tipo de instrumento de comunicación. Por lo que le pondría muchísimo a eso y poco al debate de entendidos, porque ya se hizo y tuvo su resultado: los 21 puntos de la Coalición por una Radiodifusión Democrática. Ahora no hay que convertirlos en 25, sino en la capilaridad de la comunicación en cada sector donde haya gente que tenga necesidades de generar sus propios contenidos.

Yo en la medida que puedo participo en dar alguna charla o de una mesa redonda para dar mi punto de vista. Hace un año y medio me habían llamado para organizar una red importante de medios comunitarios e iba a dejar el periodismo para hacer eso, con mucho sacrificio desde todo punto de vista: del tiempo, de los ingresos profesionales, de todo. Estas son las cosas que uno puede ambicionar: poder armar esa red. Creo que si lo hicieran van a encontrar mucha gente que ejerce hace muchos años el periodismo y que podría entrar al circuito.

www.revista-zoom.com.ar/articulo2848.html

Por Roberto Koira para Revista Zoom