jueves, 4 de marzo de 2010

“Los multimedios solo le dan prioridad a sus negocios”


ENTREVISTA CON EDGARDO ESTEBAN
Periodista de Telesur y ex combatiente de Malvinas, en 1993 publicó Iluminados por el fuego, basado en su experiencia en el conflicto del Atlántico Sur, que luego fue llevado al cine por Tristán Bauer. En diálogo con ZOOM se refirió al conflicto con Gran Bretaña por el petróleo en las islas y el camino recorrido por el canal de noticias latinoamericano.

- ¿Cuál es tu opinión con respecto a Malvinas y la cuestión del petróleo?

- Es parte de un proceso histórico del imperialismo y de aquel que tiene más poder en el planeta o puede manejar a libertad las decisiones políticas, hasta en la propia estructura de Naciones Unidas. Escuchaba al presidente Lula Da Silva diciendo que como un país como el Reino Unido, integrante permanente del Consejo de Seguridad, puede decidir o manejar a su antojo y que nadie le diga nada en el organismo, como se planteaba después de la Segunda Guerra con el Pacto de Yalta. Acá los poderosos deciden y manejan y este proceso viene de mucho tiempo atrás. En 1833, las peleas por las disputas del Atlántico por la conquista de la ballena y ese conflicto que tuvo Argentina con Estados Unidos por la pesca de unos barcos, deriva en la recuperación de las islas por los británicos. Argentina, por sus conflictos internos, en ese momento no pudo pelear esa soberanía, pero es algo que sigue vivo y latente. Acá hay una cuestión de principio de reclamo de soberanía nacional de un país. Malvinas marca un proceso de identidad, es parte de nuestra historia. Esto se potencia con lo que significan los estudios que vienen desde los años 70, que hablan de que potencialmente las reservas de las islas son de 12.600 millones de barriles de petróleo u otros que hablan de 60.000 millones. Sea la cifra que sea, quien acceda a esas reservas se podría convertirse en la cuarta o quinta potencia de petróleo en el continente y eso marca el interés geopolítico y económico que tienen las islas. Primero fueron las regalías por la pesca, después todo lo que significa la reserva del agua dulce y la cercanía con la Antártida. El Reino Unido está peleando el mismo espacio de Argentina y Chile de lo que sería el sector antártico. Argentina, a través de la construcción de un país serio y fuerte, puede en los Foros internacionales reclamar su derecho de soberanía, como pasó en México con la cumbre del Grupo de Río, en donde Argentina fue a buscar ese respaldo. Es increíble que en los mapas que salen de la Comunidad Económica Europea, aparezca un territorio que pertenece a la Argentina y a América Latina. Esto es una contradicción y es ese planteo que hace el presidente Lula, la presidenta Cristina y América Latina: que el poderoso se puede manejar con total libertad y buscar petróleo del otro lado del continente, de un país y de su plataforma marítima sin respetar, ni mantener los acuerdos firmados entre los 2 países.

- ¿No te parece irresponsable que algunos medios digan que puede haber una guerra?

- Es parte de la campaña de estos multimedios, que siguen mezclando la situación y sorprende de periodistas que han escrito con profundidad del tema de Malvinas y que uno los tuvo como referencia. Que se plantean comparar una dictadura con un gobierno democrático, que se maneja en función de los derechos internacionales y del reclamo de la soberanía. Cuando hay un gobierno que hacen bien las cosas, hay cuestiones que van más allá de los intereses comerciales de los monopolios y lo que le importa a Clarín como multimedio y tienen que ponerse en función de una cuestión de Estado. Así pasa en países lógicos y previsibles, en donde los medios acompañan esas cuestiones de Estado. Yo he trabajado para medios norteamericanos y se como cuando hay un atentado vos tenés ciertos códigos por el tema de la soberanía. Acá seguimos dándole prioridad a los negocios de los multimedios, que a las cuestiones políticas, de apoyo y respaldo a un reclamo de soberanía y a los intereses que tiene Argentina como Nación. Me parece muy lamentable y pobre que periodistas a los cuales yo respetaba, hoy están vapuleando y manipulando una terminología, como es la del periodismo independiente.

- ¿Vos decís específicamente por Eduardo Van der Kooy?

- Es que no acompaña lo que él siempre dijo y lo hablo de mi experiencia, yo lo he entrevistado. Me parece que el periodismo independiente es otra cosa. Estos mismos colegas que trabajan hoy en Clarín, militaban con nosotros en la UTPBA en los años 80 y en esa época había compromiso político, si vos eras militante todo el mundo sabía quien era peronista, radical, del PI, del PO o del MAS y trabajabas en campañas políticas. Hubo algunos que apoyaron a gobernadores y hasta fueron sus voceros de prensa. Como los que fueron funcionarios de Carlos Grosso, manejaron Radio Ciudad de Buenos Aires, echaron a compañeros y que hoy hablan de periodismo independiente. Son esas las contradicciones que indignan, porque uno tiene que luchar por la libertad de prensa, el respeto a las miradas. Acá si a vos te gusta o acompañas o crees que debe haber una ley de medios, ya sos chavista o kirchnerista y no, sos un tipo que tiene una posición tomada. Y eso también pasa en Malvinas, hay tantas miradas como ex combatientes o argentinos, lo importante es darnos cuenta que todos tenemos una misma causa y hay que respetar los matices. Lamentablemente por cuestiones económicas o de intereses no se respetan los matices, se les da prioridad a los negocios y a las empresas.

- Como periodista de Telesur, ¿cómo viste la repercusión que tuvo el conflicto en Latinoamérica?

- Es otro tiempo en América Latina y esta unidad que hubo en la cumbre de México marca el respaldo y el crecimiento. Me parecieron interesantes los discursos que planteaban los matices, las cuestiones ideológicas si son de izquierda o derecha, es decir acompañar un proceso de cambio y de integración regional, que va más allá de los movimientos políticos. En la época del conflicto de Malvinas, en medio de dictaduras militares, era muy difícil ver esa transparencia y solidaridad que uno siente, hoy hay que profundizar mucho más esas alianzas. Los ingleses dicen que los argentinos pueden invadir las islas y ellos hace 4 meses atrás trajeron aviones de última generación y que han fortificado mucho más la estructura militar de la base de Mont Pleasant. Además, tienen que hacer entrenamiento desde la base de la Isla Ascensión hasta la base de Mont Pleasant para ver si se autoabastecen los aviones, ya que tiene la preocupación de que los aeropuertos del continente no los acepten. También en función a esta base de lo que es la estructura de la OTAN y lo que está pasando en países como Colombia donde hay bases norteamericanas o la militarización de lo que ocurrió en Haití. De cómo se van moviendo esas estructuras y de como hay que hacerle frente con movimientos como el Unasur, en función de los propios intereses de la región. Malvinas es parte de este continente y parte de esos intereses.

- Entonces, en Latinoamérica la cosa está más unida, que acá en Argentina.

- Malvinas es parte de una identidad, no hay un pueblo donde no haya una calle o una escuela y uno se pregunta: ¿qué nos pasa con Malvinas? Que se puede usar mal, como la dictadura militar que en medio de una crisis económica buscó la causa Malvinas, llevándonos a una guerra y tratando de perpetuarse en el poder. Y esa sociedad que acompaño, después de la derrota no quiso hablar más. Sin embargo, más allá del tema de los ex combatientes, es una asignatura pendiente que todavía quizás tenga esta sociedad.

- El apoyo que logró Cristina en la cumbre ¿es un paso positivo en el conflicto?

- Es un paso importante, ya que hubo islas del Caribe, que tienen vínculos y que fueron colonias británicas, que votaron también apoyando a la Argentina, en eso hay un cambio en estos tiempos. Esta posibilidad de este proceso de que la presidencia la tenga Chile y la próxima vez se haga en Venezuela. A la vez unirnos en estas situaciones, como pasó en la cumbre de Unasur en Bariloche, que generó ciertas rispideces por el tema de Bolivia. Como también se luchó y se defendió que no haya estado el presidente electo de Honduras, que le entregó el mando la dictadura. Es un cambio y una transformación hacia un cuidado más militante de los dirigentes políticos de la región.

- En estas cuestiones, ¿cuál es la mirada y el aporte de Telesur?

- Es el primer canal pan-regional que tiene la región, que ha sido resistido porque uno ve que siguen apareciendo canales que tienen su público para la audiencia de Estados Unidos y como siempre esta esa dependencia de los EEUU. Obviamente que hay un proceso de integración y de cambio en que Telesur es un proyecto que es parte de esa integración. Está dándole voz a los que no tiene voz y ha dado la posibilidad de contar historias que estaban escondidas, de las comunidades aborígenes o de lo que va pasando con nuestras sociedades. Ahora estamos trabajando una historia sobre el paco y vamos a ir a una villa para ver como es esa problemática. Por ahí, otros medios están viendo como se ataca al gobierno y nosotros estamos en contar cosas más profundas, humanas, más de lo que le pasa a la gente. Se ha armado una estructura de muy buenos profesionales, es un canal que tiene 6 dueños multinacionales, que tiene un nivel de exigencia muy alto. A nivel de texto, de la construcción de las imágenes y de la calidad de cómo llega la edición. Acá se lo resistió, se habla de un canal que no se ve, lamentablemente, se lo prejuzga porque en Capital Federal no se ve, ya que el multimedio Clarín no lo quiere poner. Por una campaña en contra, los medios argentinos ponen a Telesur como barrera y no permite que esa gente pueda ver y juzgar si le sirve o no o si es bueno o no. Y es un canal que se trabaja con comodidad, en función del respeto profesional y que significa que podamos ser la voz de aquellos que han sido cercenados por mucho tiempo, por intereses económicos, y no han tenido posibilidad de contar su historia.

- ¿Qué le falta a Telesur para salir por aire?

- La ley de medios al ser parte el estado argentino va a tener ingerencia y peso propio de poder verse en los medios y en los proyectos que hay de las antenas y de la distribución a nivel masivo, Telesur va a estar. Esto también pasa en Paraguay, nadie había visto Telesur. Esto es como cuando se habla de cuestiones éticas, hay un libro de Fernando Savater que se llama Ética para Amador que habla de Robinsón Crusoe cuando estaba solo en la isla y le aparece Viernes y ahí le aparecen sus dilemas existenciales y éticos, de que hace: si se come a Viernes o si convive con él. Acá se comen a Telesur y no quieren convivir, después hablan de ética. Hay un problema existencial, entre seudos periodistas independientes, que no son éticos en el momento de convivir con Telesur y quieren matar al mensajero.

- ¿Eso pasa en otros países de Latinoamérica?

- Depende, en Chile y Paraguay hay dificultades, pero en otros países de América Latina ha sido apoyado, ya que son parte de este proyecto. En Argentina falta ese empujón para llegar, pero a la larga se va a desarrollar. Cuando fue el golpe de Honduras todos los canales de Argentina se colgaron o retransmitieron Telesur porque había 2 canales: CNN estaba con la muerte de Michael Jackson y Telesur que estaba en el golpe de Honduras. Algunos decían el derrocado presidente y acá siempre quedó claro de que fue un golpe militar. Hay que tener claro que hay dos construcciones sobre las miradas para que todo el mundo vea y saque sus conclusiones, pero si vos escondés una, a la larga cuando hay noticias que hablan de un golpe militar tenés que recurrir a esa mirada.

- ¿Hubo un quiebre en Telesur a partir del golpe de Honduras?

- Marcó una inflexión, Telesur tiene una perspectiva de llegar a millones de espectadores y de llegar a 120 millones en el 2014. Ha crecido y le ha ganado en algunos países a la CNN y a partir de ahí es una marca, que todo el mundo sabe que está y uno siente que marcó un camino, como fue All Jazeera cuando apareció con los discursos de Bin Laden. Telesur tuvo eventos importantes como fue la ayuda humanitaria y todo el tema de las FARC, Honduras y Haití, que sigue estando presente como el primer día y donde muchos medios ya se han ido. Telesur tiene mucho camino por recorrer y tan solo tiene 4 años.

- Estuvo también presente en el golpe prefectural contra Evo, en Bolivia.

- Ahí también se mostró la otra campana, no solamente la que uno ve de las empresas o de los medios. Yo decidí a hacerme periodista cuando volvía de Malvinas en un barco que se llamaba Canberra, que la prensa había dado como hundido. Me acuerdo de la tapa del diario Crónica que decía que habíamos hundido al Canberra y Clarín lo mismo. Y yo volví en ese barco, entonces vos decías como hay tanta hipocresía, tanta mentira, y sí, eran los medios de la dictadura. Ahí decidí hacerme periodista y creo que muchos medios podrían decir hundimos el Canberra. Muchos periodistas platean esa misma duda en función de pegarle al gobierno y no de ser independientes, como dicen que son.

- La presencia de Telesur certifica que al Canberra no lo hundieron.

- Que el Canberra no lo hundieron y está. Me parece que es eso lo que pasa, uno lee los diarios todos los días ve que se están hundiendo Canberras y que cuando los vas a buscar, no los encontrás. Eso no es el periodismo que quise construir y duele que son muchos de lo que yo sentía que eran mis referentes periodísticos. Y que a la hora de comparar lo hacen entre este gobierno y el de Menem, que puede haber tenido muchos errores, pero también muchos logros y a veces uno no lo ve.

- Se lo ataca por sus logros y no por sus errores.

- Exacto. La ley de Medios, Aerolíneas, el tema de los Derechos Humanos hoy tenemos una historia maravillosa en la casa de las Abuelas con el nieto 101, Francisco, que gracias a esta posibilidad de los juicios contra los represores. En medio del odio y la bronca que machacan los medios, lo del fútbol para todos y las AFJP. Me duele y me indigna ver tantos Canberras que se hunden y que están ahí a la vuelta.

- ¿Telesur cumple un rol de integrador de culturas?

- Falta tiempo por la dinámica de Argentina, que es un país donde siempre pasan cosas. Nosotros tenemos estas experiencias de contar historias de vida, de buscar esos personajes que están ahí. Cuando se debatía la ley de medios íbamos a ver como funcionaban las radios comunitarias. Estaba la crisis del campo, vamos a ver a los pequeños agricultores que no siembran soja, ni son grandes terratenientes.

- Es un medio que mira Latinoamérica desde Latinoamérica.

- Para mí eso es fundamental porque siento que puedo contar historias desde acá. Nosotros cuando fuimos a Chile, por las elecciones, contamos las historias de cómo llega Piñera a la presidencia o como gana Pepe Mujíca en el Uruguay. Cuando uno ve los otros medios profundizan poco estas cuestiones.

- Pareciera que todo es producto de la casualidad.

- Si es cierto. A veces como argentino, uno va a Chile y están preocupados por los culos y las tetas o por Tinelli y no por lo que le pasa acá a la gente. Telesur es la gente, esa mirada que estuvo escondida por mucho tiempo y molesta porque cuando se los ve molestan. Porque uno va a Caracas y ves esos barrios pobres que han crecido a los costados de las grandes ciudades, ahí está la respuesta de porque aparecen estos cambios sociales. Tenes que ir al conurbano para ver lo que es Argentina o al interior del país, no te quedes en Barrio Norte donde están los turistas paseando. Es tomar conciencia de que hay otro país y que hoy con el crecimiento de las comunicaciones te va a dar esa pluralidad que hace tiempo atrás no existía. En la dictadura militar había 5 canales y 2 diarios importantes. Hoy Clarín es un medio y un diario más y eso me parece que es lo importante.

http://www.revista-zoom.com.ar/articulo3549.html

Por Roberto Koira para Revista Zoom

jueves, 25 de febrero de 2010

“Hoy nuestro candidato es Kirchner”

ENTREVISTA CON CARLOS KUNKEL

Tras la crisis del Central que eyectó a Redrado y mientras sigue la disputa por el FoBi, el diputado nacional por el Frente para la Victoria sorprende al señalar que "hemos tenido liberales en nuestro gobierno, unos cuantos, y eso que nos acusaban de ser sectarios" y amplía el ejemplo fulminando a Alberto Fernández: "Tuvimos a un hombre del Grupo Clarín durante 5 años como Jefe de Gabinete". De cara a 2011, no vaticina resultados, pero es categórico en un punto: "Que no venga ningún vendedor de helicópteros, porque nosotros no nos vamos antes de tiempo."
Carlos Kunkel es una de las espadas que el kirchnerismo tiene en la Cámara de Diputados. En diálogo con Revista Zoom, habló de Cobos, Alberto Fernández, Redrado, los 7 años de gestión kirchnerista y habló de los desafíos de cara al 2011.

—¿Qué quedó de positivo después de la novela de Redrado?

—Nosotros hemos tenido liberales en nuestro gobierno, unos cuantos, y eso que nos acusaban de ser sectarios. Tuvimos a un hombre del Grupo Clarín durante 5 años como Jefe de Gabinete y esa era una muestra de amplitud. Muchos nos lo reprochaban y tenían razón desde un punto de vista, pero lo que pasa es que no veníamos con una visión sectaria y pensando que esto era un partido de cuadros, una elite, que tenía que imponer su gente en todos lugares del gobierno. Tratamos de ser un gobierno que tuviera claro quién tenía el centro de decisiones del poder y que había sido elegido para la más alta magistratura. Y que hubiera gabinetes y equipos de trabajo con representación de distintos sectores, aunque estos expresaran intereses, ya que esto es innato en la política, pero a algunos esto les da vergüenza decirlo.

Había distintos sectores empresariales que podían tener representación e inserción y al mismo tiempo podían contribuir acompañando el proceso, porque estaba claro que no era un gobierno compartido de coalición. Era un gobierno presidencialista, donde la política la define el jefe del Gobierno y no una comisión de pares, sino quien tiene la responsabilidad de gobernar. Y a partir de allí, dispusimos de un modelo donde hemos puesto personas de distintas expresiones políticas. Si uno invita a una personalidad, que se supone que puede aportar en un área, sin cuestionarle su pertenencia a un partido político o agrupación empresarial, eso no es cooptar. En todo caso, es un problema de su partido. Era abrir a la participación de dirigentes que no eran de nuestro reducto y hubo muchos casos. Luego llegó la etapa en que algunos se alejaron del gobierno y se fueron con críticas, que en todo caso debieron formular en el momento que fueron propuestos para ocupar un cargo o durante el desarrollo del mismo. Hay quienes son obsecuentes mientras están en el ejercicio de la función y cuando consideran que se le están cortando las atribuciones delegadas se alejan rezongando y empiezan a criticar cosas que se hacían desde hace años y que nunca habían criticado. Me parece que es un muy mal ejemplo para la sociedad y para las futuras generaciones.

—¿La designación de Marcó del Pont marca un camino que apuesta a la producción?

—Sí y es un paso adelante. Siempre le tuvimos la mayor de las estimas por sus convicciones. Lo que nos caracteriza a todos los peronistas, sin diferencias de matices, es que nos plantamos frente a la realidad y tratamos de cambiarla. Mientras que hay otros partidos que un poco la sobrevuelan, los peronistas tenemos una vocación de transformar lo que tenemos por delante y hasta algunos lo hicieron regresivamente. Nosotros creemos que estamos haciéndolo bregando por las fuentes históricas, políticas, doctrinarias, ideológicas del peronismo fundacional, proyectado a la realidad que tenemos hoy en día. Mercedes Marcó del Pont, por su formación original desarrollista, siempre estuvo próxima al peronismo e incluso a las concepciones neokeynesianas, en cuanto a solucionar los problemas de la economía y de la ciudadanía a través de las medidas que se toman desde el gobierno. Esto nos parece una reafirmación. La conocía por sus escritos, sus manifestaciones en reportajes y sus críticas al modelo neoliberal en programas de televisión y algunos medios, y empecé a tratarla en el período que estuvo de diputada aquí y charlábamos con mucha confianza. Yo le pedía paciencia porque ella criticaba muchas cosas, pero como corresponde. Acompañó este proceso con mucha lealtad y después fue tomando mayores responsabilidades.

—A veces es difícil encontrar las personas adecuadas para un proyecto.

—Cuando asumió Néstor Kirchner la presidencia el 25 de mayo de 2003, se hablaba del Grupo Talcahuano, que era el único grupo que acompañaba y que eran 17 diputados. Esa era la representación parlamentaria con la que asumió. Peor fue en Santa Cruz: al asumir la gobernación Néstor tenía tres diputados que le respondían a él. A los pocos días dos vinieron con pretensiones no políticas y se quedó con uno. Nosotros, la Banelco nunca la vamos a usar. Y el helicóptero, tampoco.

—El proyecto de una nueva ley de entidades financieras está en carpeta, ¿es un proyecto necesario?

—Muchas transformaciones se tienen que hacer en lo institucional y en cada uno de los mecanismos de regulación e intervención del Estado, en el terreno de la vida productiva. Lo que nosotros vamos a hacer, en su medida y armoniosamente como decía el viejo y sabio General Perón, es ver en qué momento se va a tomar cada una de las medidas para ir avanzando. Tratamos, en todos los casos, de ir logrando consensos con aquellos sectores involucrados con el Estado y lo que tiene que quedar claro es lo que no podemos hacer, esa es la medida de cada grupo de acción. Vamos a tratar de impulsar los cambios, tratar de convencer y encontrar el mejor camino. A veces acertamos, cuando podemos encontrar consenso, y en otras no resulta como nosotros pensamos. Creo que de todos modos cada medida se puede analizar y ver qué intereses se van a mover a favor o en contra de ella. Hay que tener en cuenta que si el producto interno se expandió entre el 67 y 68 % y vamos a estar en el 70% para el 25 de mayo, es un crecimiento del producto bruto a lo largo de 7 años de gestión. Nunca en la Argentina, ni en la época de la colonia, ni en la independencia, ni en ningún momento se expandió tanto la producción argentina. Y nosotros vemos acá la actitud que han tenido los opositores, que en la mayoría de los casos son los mismos que han estado en gobiernos anteriores que generaron la situación que vivimos en 2002, que se ponen en contra sistemáticamente. Muchos de los discursos tremendistas que se escucharon en la Cámara son increíbles, habría que transmitirlos. Votaron todo en contra y no nos acompañaron en ninguna de estas leyes que hicieron posible esta recuperación del producto bruto interno. Entonces, si estaba todo mal ¿cómo crecimos igual? Seguramente podrán decir que esto se podría haber hecho mejor. Pero me quedaría mucho más tranquilo si los políticos opositores respetaran el rol esencial que tiene el gobierno, quien ha sido votado para gobernar el país. El rumbo lo pone quien tiene esas facultades, que es la presidenta o presidente de la Nación. No podemos discutir con algunos partidos que plantean que la renta grande se la lleven exclusivamente los sectores con parcelas con propiedad de tierra en la Argentina y que no compartan una parte del excedente de la renta agraria para el desarrollo homogéneo y armónico del conjunto del país. Cuando no llueve, no hay chacarero hábil que logre producir nada. Entonces hay cosas que son propias de nuestro territorio y ese beneficio que da la naturaleza, es natural que una parte la retenga quien tiene la propiedad del suelo y la otra parte se comparta para desarrollar una sociedad más armónica. Hay países que subsidian la actividad agropecuaria, como Brasil, que en sus tierras marginales tiene que ayudar y subsidiar con el excedente de la producción industrial para tener una soberanía alimentaria. Lo mismo pasa en los países de Europa. Acá es al revés, el excedente de la producción, por la diversidad de nuestro suelo, va a la industria.

Nosotros vamos a tratar la reindustrialización por la expansión productiva, por construir una estructura de bienes y servicios para que se pueda producir. Después podremos discutir cómo hacemos la producción energética, si hacemos un tramo u otro. O si aceleramos tal o cual central atómica o ponemos el acento en terminar una central hidroeléctrica. Nosotros vamos a hacer y no el opositor, porque nosotros tenemos la responsabilidad de gobernar.

—El Secretario de Agricultura planteó que el aumento de la carne está relacionado con la soja. ¿Qué balance hace del avance de estos cultivos sobre la ganadería y otras producciones frutihortícolas desde el conflicto hasta aquí? Es un tema que las retenciones no han solucionado.

—Nosotros tenemos una producción ganadera que históricamente se basaba en la buena calida de la pastura y del campo y eso en el mundo no existe. Es evidente que la expansión productiva de estos rubros, que tienen altísima rentabilidad, hace muy difícil que un chacarero no siembre soja. Lo que también es lógico es retener parte de esa súper renta para subsidiar otros sectores. Otro tema, es el compromiso que tenían los productores a los que se les permitía exportar carne manteniendo los precios internos y no cumplieron. Es muy simple, lo que quieren plantear concretamente es que los argentinos no comamos más carne, para poder exportar, como ocurre ahora en Uruguay.

—Todo en busca de la súper rentabilidad.

—Acá se habla mucho de la inseguridad jurídica… entonces hay que ajustar. Se habla de que hay 30.000 millones de dólares que se han ido para afuera y eso no lo sacó el gobierno, ni los ayudados por los planes de asistencia social, ni los jubilados a los que les dimos 14 aumentos, ni los pibes que reciben el subsidio, ni los trabajadores que se han beneficiado con las paritarias y la expansión productiva. ¿Quiénes los sacan? Son algunos señores con capital económico determinado. Es obvio que el gobierno, aunque puso controles, debe poner más para evitar el saqueo y si se llevan ese dinero no es porque tienen poca rentabilidad esos grupos económicos, sino que todavía tienen mucha. Dicen que el gobierno tiene la culpa, que quieren que cerremos la frontera y no dejemos hacer transferencias financieras al exterior.

—¿Cómo se maneja esta política constante de palos en la rueda de los medios y la oposición?

—Con perseverancia, trabajo y diciéndole la verdad al pueblo argentino, pese a las cortinas de humo y distracción que hagan los medios en los acontecimientos que se vienen. Ya muchísimos chacareros, a esta altura, se dieron cuenta que con la resolución 125, no como la había redactado el equipo de Felipe Solá, con Martín Losteau a la cabeza, sino como la corregimos en la Cámara de Diputados, le hubiera solucionado al sector infinitos inconvenientes. En cambio, con el voto no positivo de Cobos, le significó una transferencia de más de mil millones de dólares a los grupos más grandes y concentrados de los exportadores. Atrás de esto estaba la Sociedad Rural y sus alcahuetes de turno, ya que no existía la Mesa de Enlace: era la Sociedad Rural.

—¿Kirchner es fija para el 2011?

—Nosotros integramos una generación que tratamos de defender el estado de bienestar generado en la década del ‘40 y ‘50 de la década peronista. Nunca nos planteamos hablar de candidaturas, ni nada por el estilo, sino que nos proponíamos objetivos y recién ahora lo puedo contextualizar como una resistencia instintiva, cada uno en su lugar. Lo que estamos seguros es que, desde el lugar que nos asigne la ciudadanía con su voto en octubre del año que viene, vamos a seguir defendiendo nuestras ideas. En caso que analicemos dentro de un año cómo continuar este proceso de crecimiento de expansión productiva, de industrialización y de distribución de la renta, decidiremos cuál será la mejor opción. Hoy día Néstor Kirchner es el candidato, dentro de un año veremos cuál es la propuesta y supongo que si no cambian mucho las cosas será la misma. Por lo demás, cuando el 29 de junio estábamos en un acto de una inauguración en Florencio Varela y un colega de ustedes me preguntó cómo me sentía y le dije que bien, me contestó que cómo podía ser debido a la situación que estábamos pasando. Le contesté que no me podía sentir abrumado o peor que cuando llevaba un semana detenido, no me dejaban dormir, me tenían parado, esposado, encapuchado y me hacían simulacros de fusilamiento. Si no me quebraron en ese momento, no lo iban a hacer ahora. Porque nosotros podemos sentirnos cansados, pero no podemos darnos ese lujo por los que no están. Confío que la ciudadanía nos va a acompañar con su voto para seguir gobernando a partir del 11 de diciembre de 2011 y si han resuelto dar otra alternativa, que se queden tranquilos los trabajadores, los jubilados, los pibes de la asignación universal, que vamos a defender los derechos adquiridos. Para que sigan las convenciones colectivas de trabajo, para que no se vuelva a endeudar el país, para que no se vuelva a privatizar Aerolíneas Argentinas. Con mucha tranquilidad vamos a seguir trabajando. Que no venga ningún vendedor de helicópteros, porque nosotros no nos vamos antes de tiempo.

http://www.revista-zoom.com.ar/articulo3540.html

Roberto Koira y Juan Manuel Fonrouge para Revista Zoom

jueves, 18 de febrero de 2010

Galasso, la deuda y el Fondo del Bicentenario


La novela Redrado, Cobos, Clarín y el fondo del Bicentenario derivó en una discusión sobre si se deben utilizar las reservas del Banco Central para pagar la deuda externa, que se agudizó con la propuesta de Pino Solanas de efectuar una auditoría en el Congreso para dilucidar la legalidad de la misma. En ese marco, el historiador Norberto Galasso tuvo un cruce con InfoSur por la que se consideró agraviado. Esta publicación responde a Solanas y criticó al historiador por su postura con el tema de la deuda.
Galasso en su momento apoyo a Alejandro Olmos en el juicio en que denunció la ilegitimidad de la deuda y señaló que esta proviene en gran parte de la dictadura “pero sucesivos gobierno argentinos han tomado medidas sobre ella, en el 92 se hace el plan Brady o la impulsada por (Néstor) Kirchner, que implicó una quita”.
El historiador marca ahí la diferencia: “la deuda que impugnaba Olmos no tiene nada que ver con la actual. Además, los títulos se canjearon, como en el plan Brady, entonces creo que es casi imposible desentrañarlo. Si pudiéramos determinar que parte de la deuda es ilegítima, cómo fue cambiando de título en título a lo mejor ya se pagó esa parte”.
La postura de Galasso es similar a la presidenta Cristina Fernández sobre el tema y de allí sus diferencias con Proyecto Sur, “en su momento era lógico tratar de distinguir la deuda ilegal y ahora es prácticamente imposible. Además, los sucesivos gobiernos argentinos han aceptado la deuda, han negociado sobre ella, han pedido una quita y realizaron una especie de legalización”.
Sin embargo, el historiador fue más allá y realizó una propuesta que engloba al resto de América Latina: “Creo que la situación es distinta y que el argumento de Olmos, a quien le tenía un afecto y admiración, era correcto en su momento, pero ahora hay que favorecer la unidad latinoamericana y proponer que todos los países denuncien que fueron estafados y que no se paga”. Si la plantean en conjunto no es lo mismo que si lo plantea un sólo, que sería embargado, bloqueado y lo tratarían como un leproso. Para patear el tablero tenemos que ser varios porque en estas cuestiones lo único que vale es la fuerza”.
Para Galasso que la oposición este en contra del Fondo del Bicentenario es porque “el gobierno quiere utilizar parte del superávit fiscal para hacer una política social, y la oposición tiene miedo que si lo sigue haciendo, como con la asignación por hijo, con la cuota a los jubilados, les vayan a ganar las elecciones. Porque sino es un absurdo pensar que un hombre como Federico Pinedo, que ha jugado siempre por derecha y vinculado a los capitales externos, ahora se vuelva antiimperialista”.
El historiador sostiene que la propuesta de Solanas hubiese tenido sentido durante el gobierno de Raúl Alfonsín ya que “cuando inicia su gobierno dice que va a distinguir entre la deuda legítima e ilegítima, y realiza un allanamiento al estudio Klein-Mairal (que representaba a gran parte de los acreedores), y se hallaron una serie de pruebas. Después Alfonsín dice que no puede seguir adelante y paraliza la investigación porque podía paralizar las relaciones internacionales”. Desde Proyecto Sur esta postura de Galasso fue tomada como una claudicación de sus ideales y se lo hicieron saber desde su órgano de difusión InfoSur. La respuesta del maestro, viejo polemista, no se hizo esperar:
Desde INFOSUR me califican de “gran historiador”, autor de “un libro fabuloso”, “una obra clásica sobre la Deuda Externa”, al igual que la “maravillosa biografía San Martín” y me tratan reiteradamente de “querido compañero”, para, después, lanzarme esta baja puñalada: “¿Qué hacemos ahora con esas cuatrocientos páginas (del libro sobre la Deuda Externa)...?”, como diciendo: “nos las vamos a meter en cierta parte” pues el autor sería un traidor, se habría quebrado, estaría al servicio del gran capital financiero internacional.
Todo esto con motivo de que he sostenido que “ahora es difícil desentrañar la ilicitud de parte de la deuda” y que varios gobiernos le han dado “una especie de legalización” al renegociar sobre ella aunque igualmente “hay que investigar los ilícitos”, pero que lo más importante “es unir a América Latina en el no pago y patear el tablero” porque la cuestión no es tanto tener razón “sino tener fuerza”.

Curiosamente, la nota de Infosur prueba mi coherencia. Se inicia con una frase de mi libro: “La deuda ha operado como un instrumento de saqueo y sumisión semicolonial” (2002).Y concluye con otra declaración mía, actual: “Ahora hay que favorecer la unidad latinoamericana y proponer que todos los países denuncien que fueron estafados y que no se paga”.

La carta de contestación sigue y ella Galasso deja clara su postura y ratifica sus dotes de magnífico polemista, rasgo en el que es un continuador de la verba de Arturo Jauretche. En ese marco, un conjunto de agrupaciones decidió realizar una conferencia sobre Deuda Externa y Soberanía Popular en apoyo al historiador y en la que Galasso es el único orador.
La cita es en Sindicato de Sadop Nacional, de Perón 2625, el Jueves 18 a las 18:30 hs.
y la síntesis de la convocatoria es la siguiente:

Con el desafío de Martín Redrado a la autoridad presidencial se instaló en la sociedad argentina un importante debate: ¿cuál es el papel del Banco Central?

El inmediato apoyo que obtuvo Redrado en el sistema mediático, definieron claramente los campos. Sin embargo, hubo quienes, pretendidamente desde el campo popular y como supuesto aporte al debate, plantearon una cuestión lateral: ¿corresponde pagar la deuda externa, o no?

Ahora ¿de qué sirve denunciar la deuda externa si al mismo tiempo se niega al gobierno argentino, cualquiera sea su signo, el control de la máxima autoridad monetaria y financiera? En la respuesta a esta pregunta está hoy el núcleo de la discusión. Es un asunto de soberanía popular, condición previa para toda discusión sobre quién tiene que hacerse cargo de la deuda externa argentina.
Norberto Galasso, entre otros, planteó la cuestión con toda claridad, y alguna respuesta recibida rozó la calumnia. El Centro de Estudios para la Patria Grande, la Corriente Política Enrique Santos Discépolo, el Grupo MANZI, el Partido Patria y Pueblo y la Agrupación Compañeros hemos convocado a una discusión pública sobre el tema, porque la réplica que merecen los calumniadores es parte de un debate de fondo que creemos urgente.

martes, 16 de febrero de 2010

Otro golpe a la impunidad







El periodista y abogado Pablo Llonto siempre se caracterizó por su compromiso y valentía. Eso lo llevó a realizar el libro La Noble Ernestina (Punto de Encuentro, 2008) cuando hablar de la dueña del Grupo Clarín era más que un tabú. Ahora Pablo en otra valiente investigación, en este caso en su rol de abogado de Derechos Humanos, le dio otro golpe a la impunidad al desenmascarar al torturador Martín Rodríguez reciclado como profesor universitario. Una nota de Página 12 firmada por Diego Martínez describe los hechos de cómo este capitán del Ejército, conocido como Toro, termina en la cárcel después de 30 años:

Hace treinta años, como capitán del Ejército, Martín Rodríguez interrogaba a secuestrados en Campo de Mayo. Tras el retiro se recibió de licenciado en Ciencia Política en la Universidad Kennedy y se radicó en Salta. Fue entrenador de rugby del Jockey Club y dirigió la carrera de Relaciones Internacionales en la Universidad Católica, que encabeza el arzobispo Mario Antonio Cargnello. Una investigación de Pablo Llonto, abogado de los hijos del ex diputado Diego Muñiz Barreto, permitió identificarlo. Ayer, con 63 años y media vida impune, se presentó bolsito en mano en el juzgado de San Martín, a cargo de Juan Manuel Yalj. Dos horas después salió con esposas, que mostró con odio ante el fotógrafo de Página/12, y ya pasó su primera noche en el penal de Marcos Paz.

“Su nombre de guerra era Toro, pertenecía a uno de los grupos de tareas más temidos”, contó el ex sargento Víctor Ibáñez años atrás. “Terminó procesado por un asunto de robos de autos. Entre sesión y sesión de tortura les hacía firmar a los prisioneros un formulario de transferencia para quedarse con los vehículos”, recordó el ex guardia de El Campito.
La segunda pieza la aportó Juan José Fernández, secuestrado junto a Muñiz Barreto en febrero de 1977. Ambos pasaron por las manos de Luís Patti y luego fueron trasladados a El Campito. El 6 de marzo, adormecidos, fueron arrojados al fondo de un arroyo en el interior de un Fiat 128. Fernández sobrevivió y, antes de exiliarse, declaró ante un escribano. Dejó constancia de un diálogo telefónico que escuchó en cautiverio:
–Habla el capitán Rodríguez, comuníqueme con el coronel Sambrano –grabó en su mente.
Luego el capitán transmitió información arrancada bajo torturas. Con esos datos, Llonto preguntó al Ejército cuántos capitanes Rodríguez había en Campo de Mayo en 1977. Respuesta: uno. Citado a declarar, Ibáñez no dudó al ver la foto del represor. “Era el más salvaje”, agregó.
Ayer a las once, con barba crecida, remera y saco gris, Rodríguez se presentó ante el juez. Ante la ausencia del fiscal Jorge Sica, declaró sólo ante Yalj y su secretario. Tres horas después salió esposado. “No vas a tener perdón”, le gritó Juana Muñiz Barreto, que perdió a su padre cuando tenía quince años. Rodríguez se subió al patrullero y, a diferencia de Luís Patti, que se cubría las esposas, mostró las suyas para la foto.
“El
corazón me latía fuerte –contó luego Juana–. Ahora siento paz: la satisfacción de haber logrado algo por lo que venimos batallando hace tiempo, la tranquilidad de saber que ya no está entre nosotros como un profesor respetable. Siento haber cumplido con mi deber de hija. Pensé todo el tiempo en mi papá, en lo feliz y agradecida de haberlo tenido quince años, en el orgullo que siento por su valentía, y estoy segura de que él estaría orgulloso de su hija”, confesó. “También pensé en mis hijos: éste es el mejor legado que puedo dejarles”, concluyó. Llonto se mostró satisfecho “porque en un mes, después de años de investigación, cayeron dos de los torturadores más salvajes de Campo de Mayo”. El otro es Carlos Somoza, alias Gordo, ex interrogador del Batallón 601.
Rodríguez nació el 14 de marzo de 1946 en Posadas, Misiones. Cuando se produjo el golpe de Estado era teniente primero. En diciembre de 1976 ascendió a capitán, grado que anteponía a su apellido y que permitió identificarlo. En 1976 y 1977 alternó destinos entre la Escuela de Servicios General Lemos y el Comando de Institutos Militares. Sus calificaciones a fines de 1977 demuestran que tenía un óptimo concepto por parte de sus superiores. “Un brillante oficial que prestigia al instituto”, escribió el coronel Eugenio Guañabens Perelló, que ahora afronta su primer juicio por crímenes de lesa humanidad.
El decano de la Facultad de Derecho de la UCA salteña, Armando Isasmendi, se enteró de la detención por Página/12 y dijo ignorar la citación judicial. “Sabíamos que estaba por declarar y estábamos a la expectativa de ver qué sucedía”, admitió segundos después Martín Andrés Rodríguez, homónimo y director de la carrera de Relaciones Internacionales.
–¿Lo sorprende la noticia?
–Y... sí, uno sabe que son militares de esa época, pero dice “son profesores”, mejor no meterse en esos temas.
–¿Muchos militares como profesores?
–Sí, la UCA tiene relación con Ejército y Gendarmería. También por el perfil de las materias: geopolítica, estrategia.
Un ex alumno consultado por Página/12 recordó a Rodríguez como “una persona querida, muy correcto”. “No era un defensor de los derechos humanos pero tenía posiciones racionales –recordó–. Muchas veces comentaba cosas de la dictadura pero nunca hablaba de su propio rol. Sólo decía que debía actuar la Justicia.”

http://www.pagina12.com.ar/imprimir/diario/elpais/1-140207-2010-02-13.html

Esto es el testimonio de que con valentía y decisión la impunidad puede caer a pesar de los años. Y que también el apoyo de Estado es fundamental para llegar a la verdad y la justicia, sin una falsa reconciliación basada en la mentira de los genocidas. Es que 30.000 nos miran desde arriba y ellos dieron su vida para un país más libre, justo y soberano.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

“Mi viejo se le plantaba a discutir de política tanto a Perón como al Che”



ENTREVISTA A FERNANDO DI PASCUALE
El conmovedor relato del hijo del legendario dirigente farmacéutico y de la CGT de los Argentinos Jorge Di Pascuale, rescata la ética de su padre, la historia de su desaparición en 1976 y el reciente hallazgo de sus restos, que serán velados 33 años después el 28 de diciembre.

El pasado lunes 14 de diciembre el Secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luís Duhalde, anunciaba el hallazgo de los restos del mítico Secretario General del Sindicato de Farmacia Jorge Di Pascuale. Desaparecido por la dictadura genocida, fue un icono del gremialismo combativo de las décadas del ‘50, ‘60 y ‘70 e integrante de la CGT de los Argentinos. En charla con ZOOM, su hijo mayor Fernando rescata su figura y describe la incertidumbre que rodea a un familiar de un desaparecido.

—Después del hallazgo, ¿cuáles son los pasos que se van a dar?

—Va a ser velado el 28 de diciembre a partir de las 15 en el Sindicato de Farmacia, Rincón 1044. Y el 29 se lo llevará a Chacarita cerca del mediodía.

—¿Como fue el camino hasta encontrar sus restos?

—Antropología está hace 20 años, pero en esa época lo que te pedían era una radiografía, una ficha dental, esas cosas. Estábamos lejísimos del ADN, no existía esa posibilidad. Después, cuando salió, lo del ADN era inaccesible y ellos nunca tuvieron subvención del Estado. Si les daban algo eran organizaciones del exterior. Solo este gobierno le acercó plata para que pudieran trabajar de mejor manera. A partir de ahí empezaron a cruzar la información. Antes se podía hacer el ADN mitocondrial, solo a las mujeres, pero después empezaron a hacerse con todo el mundo. Cuando fui a averiguar por primera vez, ellos ya tenían los cuerpos que habían levantado en Avellaneda, me sacaron muestras y me dijeron que en algún momento iban a ver todo lo que tenían, que eran 336 cuerpos, para cruzar los datos y ver si podían identificar algunos de los cuerpos. Bueno, todo quedó ahí.

—¿Y esto cuándo fue?

—Hace tres años más o menos. Después me llaman y me dicen que necesitan más muestras de algún hermano mío o de mis abuelos. Mi hermano menor todavía no había ido nunca a antropología y estaba indeciso. A mi hermana le dije y fue enseguida. Pero en antropología me explicaron que me tomara mi tiempo, que la cosas se manejaban de manera tranquila. Al final, mi hermano me dijo que sí y me ofrecí a acompañarlo.

—¿Iniciaste por tu cuenta alguna búsqueda?

—Yo sabía, según un testimonio de una nota que Duhalde había escrito en el ‘85, que un liberado de un centro clandestino había visto a mi viejo con Juan Carlos “El Negro” Arroyo. Después me encuentro con otros testimonios de gente de 2006 que estaban en la Conadep (en donde no me los quisieron dar, pero los pude conseguir a los testimonios por otro lado). En esas declaraciones decían que tanto a Arroyo como a mi viejo lo sacaban día por medio para torturarlos y que los trasladan el mismo día, dijo un sobreviviente, a principios de febrero de 1977. A él se lo llevan el 28 de diciembre de 1976, es decir que a un mes y moneditas lo trasladan junto con Arroyo que lo secuestran un 27 de octubre, el mismo día en que este año me comunican que habían identificado el cuerpo de mi viejo. Saber que estuvo con Arroyo para mí era un dato más, pero un día me llega la información por Internet que habían encontrado sus restos y ahí dije: “le pegué en el palo”. Ahí empecé a conectarme con la gente de los testimonios. Uno estaba en España. Me moví y conseguí el mail y el teléfono, le escribí y le pregunté si los habían trasladado el mismo día a Arroyo y a mi viejo porque para mí era muy importante, ya que como lo habían encontrado era probable que los hayan matado juntos el mismo día y estuviesen en el mismo lugar. Esta persona me contestó que me entendía, pero que no se acordaba y por eso no me quería decir cualquier cosa. Pero me dijo que me comunique con Hugo Parsons y el problema después fue ¿cómo ubicamos a Parsons?

Lo ubicamos y cuando íbamos a ir a verlo el 27 de octubre me llama Maco Somigliana de Antropología. Maco estaba en Antropología los martes, miércoles y jueves por la mañana. Me llama ese martes a la mañana y me dice si nos podemos ver. A mí me parecía raro que me cite en Antropología para arreglar ir a ver a Parsons, esto se podía hacer por teléfono. Encima me dice que vaya a las 16:30, cuando él está por la mañana. La procesión iba por dentro, mientras iba en el colectivo me decía a mi mismo: “no, no, no puede ser, seguro que algo me querrá preguntar”. Me quería sacar presión, aunque estaba muy ilusionado de encontrarlo, pero no me quería dar más expectativa que la que la realidad te indicaba. Llego a Antropología y me recibe. En eso llega otro antropólogo y le deja un informe sobre el escritorio. Y Maco ni lo tocó, seguimos hablando… y yo estaba a la expectativa, no quería hacerme ilusiones. Todo se cuadraba para que fuera, y agarra el informe y me dice: “Fernando, lo que tanto estábamos buscando, lo encontramos”. Yo me quería morir y le dije: “esto debe ser un sueño, porque siempre sueño con esto y en un rato me voy a despertar”. El se reía y me decía: “vas a ver que no”. Estuve como 5 días pensando que en algún momento me iba a despertar.

—¿Y después?

—Le pregunté si estaba entero, si habían recuperado todo el cuerpo y me dijeron que sí. Después me dieron el estudio de ADN y antropológico que es un detalle de todo el estudio al cuerpo que hallaron. Una es la parte de ADN y otra es la parte ósea y anatómica del cuerpo mismo. Ahí te enterás que hubo orificios de bala, esas cosas que son bastante duras. En un momento saltás de alegría y de repente caés.

—Y caés, con toda una información que durante mucho tiempo no tuviste.

—Cuando yo me enteré que al Negro Arroyo lo habían fusilado, me dije: “entonces a mi viejo lo mataron de la misma manera”. Y fue así nomás. Volviendo a ese 27, me dijeron que debía esperar la resolución del juez y que eso iba a estar en dos meses. El 14 de noviembre, un poco antes de ese plazo, ya nos llamaron para buscar la resolución. Al tenerla empezamos a armar todo para poder velarlo en el sindicato.

Justo el 28, que es el día de su cumpleaños.

—Es el día del cumpleaños y se cumplen 33 años de su secuestro.

A él lo van a buscar en la madrugada del 28.

—Sí, el 28 a las 0.30. En realidad fueron a buscarlo porque era el cumpleaños, sabían que cumplía ese día. Fue una batida, porque mi viejo figura registrado el 6 de enero de 1931. Era alguien que conocía que el cumplía el 28 de diciembre.

Es un símbolo muy fuerte velarlo en el Sindicato.

—Sí, el Sindicato de Farmacia fue su casa, su vida, su militancia y centro de todas las resistencias populares y peronistas. Y ahí fue cuando dije realmente “se lo saqué a la dictadura y se lo entregue a la democracia”, por la cual él toda la vida luchó. Cuando estaba Perón proscripto, peleaba igual. Siempre peleando por la democracia. Vivía más en el sindicato que en otro lugar.

—Algunos compañeros contaban, y seguro que lo viviste porque cuando pasó lo de tu viejo tenías 19 años, que el sindicato era un lugar en donde a nadie se le cerraba la puerta. Era el culto a la solidaridad.

—Es más, decían: “nosotros le abrimos la puerta a todo el mundo, si es peronista mejor”, como diciendo “acá viene cualquiera”. Por ahí pasaron desde Santucho hasta Leonardo Favio o Sandro, que le usaba el salón de atrás para ensayar. El mundo pasó por el sindicato, toda persona que haya militado en los ‘60 y ‘70 sino pasó por ahí se tiene que bautizar. Es más, en un momento el sindicato era formador de cuadros, la juventud que quería militar iba a Farmacia a formarse políticamente. Y eso que era un sindicato chico.

—Vos alguna vez decías que uno está preparado para todo, pero no para tener un familiar desaparecido.

—En realidad es algo totalmente novedoso, es una manera de decirlo y es muy difícil o prácticamente imposible asumir la muerte cuando no ves el cuerpo. Esto es así de claro, te lo digo porque cuando a mí me dijeron que habían encontrado el cuerpo de mi viejo me puse recontento, pero a la mañana siguiente me puse a llorar. Es más, es el día de hoy que me pasa lo mismo. De chico nos enseñaron que si cruzabas mal la calle y te agarraba un auto te podías morir o si ponías los dedos en el enchufe, pero nunca porque te torturara una persona que pensaba distinto que vos. No estaba en la cabeza de uno la muerte de esa manera, era algo completamente inimaginable que te podían matar de esa manera. Digamos que hasta el ‘75 hasta podías pensar que podían pasar por la puerta de tu casa y te ametrallaran, pero esto de secuestrarte, de llevarte a un centro clandestino, de torturarte y después matarte, era algo que por lo menos en mi cabeza no estaba. Que después haya estado sí, pero en ese momento no, era completamente novedoso por lo menos para la edad que tenía. Para mi viejo no, porque él ya estaba buscando compañeros. En el 7’6 se lo llevan en diciembre, es decir de marzo hasta su secuestro se la pasó buscando compañeros que se habían llevado, por lo que estaba más en el tema. Para mí era novedoso y por eso es tan difícil elaborar el duelo, a lo sumo decís: “pero pasaron tantos años”.

Es algo que tenés postergado.

—Inconcientemente lo tenés postergado porque al principio hablás de tu viejo como si estuviese, porque se llama, está, es de Boca. Con el tiempo empezás porque mi viejo era. Siempre te va a parecer que le pasó a todos, menos a tu viejo. Que a todos los torturaron, menos a tu viejo, que a todos los mataron, menos a tu viejo. Eso lo vas a pensar siempre, pero bueno habían pasado 33 años y no estaba. Mi viejo no tenía ni carácter, ni perfil de “me volví loco y me fui”, ni ninguna cosa de esa, no tenía ese carácter. Cualquier persona que tenga un familiar desaparecido creo que te va a decir más o menos lo mismo. Yo hablé con chicos de hijos que eran recién nacidos cuando se los llevaron a los padres y ellos pensaban que estaban de viaje porque eran chicos para saber de qué se trataba la muerte.

¿Cómo fue la última vez que lo viste?

—Muchos dicen, lo leí en varias notas, que mi viejo estaba clandestino. Y él nunca estuvo clandestino porque el 22 de diciembre del ‘76, Boca y River jugaban la final del Nacional, en cancha de Racing. A mitad de año también, Boca sale campeón del Metropolitano, en cancha de River, frente a Unión y yo fui con mi viejo a la cancha. Iba al sindicato y le decía: “Pá, vamos a la cancha” y él me contestaba: “Sí, andá y saca 5 entradas” porque siempre venía alguno que invitábamos y mis amigos. Y yo lo pasaba a buscar por el sindicato y de ahí todos salíamos para la cancha. Te estoy hablando de mediados del ’76. Si mi viejo hubiese estado clandestino no podría estar en el sindicato que era en el lugar donde casi vivía. Mi viejo se cuidaba, pero no estaba clandestino.

Era una persona que cuando estaba en el sindicato no quería que saliéramos juntos, me decía: “salí primero vos y esperame enfrente”, porque en esa época era habitual que a la salida de algún lugar pasaran y te rociaran de balas. Y el 22 de diciembre en el Boca-River, que encima era el día del empleado de Farmacia, fue la última vez que fuimos a la cancha juntos, ya que los 6 días, el 28, se lo llevan. Esa vuelta nos abrazamos como si fuera la última vez… Me queda como recuerdo el último abrazo fuerte que nos dimos ese día. Más allá que el mismo 28, el día del cumpleaños, yo también estaba en el sindicato y le llevé un mate de regalo. Si hubiese estado clandestino no hubiera estado allí. Se cuidaba como todo el mundo, si no tampoco hubiese ido a pedir por sus compañeros. Y teniendo posibilidades de haberse exiliado, él se quedó. Posibilidades tuvo mil. De hecho, una vez se fue tres meses y tuvo que volver porque no se la bancó.

Eso fue cuando lo amenazó la Triple A.

—A mediados del ’75, pero a fin de año ya estaba acá. Calculo que no podía porque sentía que era una traición a sus propios compañeros, él se tenía que quedar. Lo mismo cuando ocurrió el golpe de Estado dijo que ni en pedo se iba a ir, que la iba a pelear hasta que le tocara a él y que no se iba a esconder.

¿Tenía conciencia de lo que le podía pasar?

—A mí no me lo decía, pero calculo que tenía conciencia de lo que le podía pasar. Eran las reglas.

Las convicciones eran más fuertes.

—Obvio, si no se hubiese ido.

¿Creés que tu viejo fue un modelo de dirigente sindical o un ejemplo?

—Mi viejo fue un ejemplo, como también hubo otros. Hubo un Agustín Tosco, un Gustavo Rearte, un Raimundo Ongaro, un Juan Sebastián Borro, gente muy honesta también. Pero aparte de ser honesto era una persona muy capaz y esto generalmente ahora no se ve. Mi viejo es un ejemplo para los que empiezan ahora, no para los que ya están enquistados en el poder de los gremios. Lo que pasa es que en el ‘75 mueren Tosco y Rearte e hicieron desaparecer a mi viejo y se llevaron cuadros muy importantes que eran sinónimo de honestidad, porque ellos caían presos cuando eran secretarios generales, no cuando eran delegados. Entonces el afiliado al ver que la cabeza iba presa después se jugaba por ese dirigente. La gente hoy tiene una visión muy crítica del sindicalismo. No sé si es un ejemplo a seguir, pero faltan espejos. Y si vos no los revindicás a esos dirigentes, la gente no los conoce y no tiene dónde mirarse. De mi viejo todo el mundo habla, sin embargo si vos buscás quién fue Jorge Di Pascuale y lo conocen más al Che que a él y el Che ni siquiera militó en Argentina. No se ocuparon de él, ni de otros compañeros como Avelino Fernández, es decir gente de principios. Por que una cosa es ser honesto cuando no tenés para robar, y otra cosa es cuando tenés la oportunidad y no robás. Cuando no hay nada para robar somos todos honestos, la historia es cuando hay y no robás, ahí demostrás que sos honesto. A él nadie ni siquiera se animó a insinuarle que le iban a dar una coima de algo, jamás. Mi viejo era insobornable, vendía libros mientras era Secretario General para llevar un mango más a la casa. Yo aprendí a administrar la plata porque él me enseñó a ser ordenado en las cuentas. Mi vieja estando con él laburaba, si hubiese sido un corrupto ella no hubiese trabajado nunca. Eso te lo demuestra, que cuando no hay nada son todos honestos, pero cuando hay (te lo puedo asegurar porque lo he vivido) la mayoría son todos unos delincuentes y roban.

¿Es cierto que cuando Jorge iba a Puerta de Hierro era el único que se le plantaba a Perón a discutir de política?

—Había un secretario de Perón, que cuando apareció López Rega se volvió para Argentina, que contaba: “a Puerta de Hierro van miles, pero el único que se le planta a discutir de política mano a mano a Perón es Jorge. Los demás no se animan a decirle hola General”. Encima, le decía a Perón cuando estaba mal vestido que así no podía volver. Mi viejo tenía un sentido del humor muy ingenioso e irónico.

Al Che Guevara también se le plantó y le terminó diciendo que vaya a la Argentina a hacer la revolución. El Che Guevara no era peronista y lo empezó a chicanear con Perón y el peronismo. Y mi viejo le contestó que él hizo eso en Cuba porque por la situación geográfica de la isla se podía hacer una guerrilla foquista y que en Argentina eso era imposible. De hecho, el foquismo existió en Tucumán y lo hicieron mierda. Al final, en esa conversación, para distender el Che le dijo que todo era una broma, aunque mi viejo igual ya le había dicho lo que pensaba.


http://revista-zoom.com.ar/articulo3530.html

Por Roberto Koira para Revista Zoom

jueves, 17 de diciembre de 2009

Se lo sacamos a la dictadura, se lo entregamos a la democracia

Por Fernando Di Pascuale

El autor es hijo del dirigente sindical Jorge Di Pascuale.



El Equipo Argentino de Antropología Forense identificó los restos del mítico dirigente peronista Jorge Di Pascuale quien había sido secuestrado el 28 de diciembre de 1976 por la dictadura militar.

Jorge Di Pascuale es considerado como uno de los dirigentes más lúcidos y claros del movimiento obrero argentino. Comenzó como delegado en la Farmacia Franco Inglesa y a los 27 años ya era Secretario General del Sindicato de Farmacia.

Su lucidez y claridad no la ejercía desde un cómodo sillón, sino que era un combativo militante de la resistencia peronista, que luchaba contra las dictaduras de turno, contra la burocracia sindical y por la libertad de los presos políticos. Esta lucha intransigente lo llevó a sufrir cárceles, persecuciones y exilio.

En 1962 y con 31 años fue elegido diputado nacional en elecciones que fueran anuladas por Arturo Frondizi. En 1963, en uno de los tantos viajes a Madrid, fue designado por el General Perón como su delegado personal ante los países socialistas. En 1968 participó activamente en la creación de la CGT de los Argentinos junto a Raymundo Ongaro y Agustín Tosco.

En 1969 la actividad de Di Pascuale fue incesante y trataron de silenciarlo llevándolo a la cárcel en varias oportunidades, pero era tanto su compromiso con el pueblo y la clase trabajadora que cuando recobraba su libertad, volvía a firmar una solicitada en contra del gobierno y lo encarcelaban nuevamente. Cuando las dictaduras le intervenían su Sindicato de Farmacia, se ganaba la vida haciendo corretajes de champú y artículos de perfumería o vendiendo heladeras a crédito.

Di Pascuale es considerado un ícono de la honestidad sindical argentina. Su conducta intachable hacía que lo respetaran hasta sus propios enemigos. Pero no era solamente un dirigente honesto, también se destacaba por su brillantez intelectual y por su gran capacidad de análisis, de vocabulario fluído, directo y sin demagogia. Siempre pulcro y bien vestido, no necesitaba vestirse de obrero ni dejarse la barba para ser un peronista revolucionario. Jamás tuvo guardaespaldas ni matones a sueldo que lo cuidaran, caminaba sólo con su dignidad y su conducta insobornable. En 1975, perseguido por la Triple A se exilió en Venezuela, pero el destierro duró apenas unos meses. A pesar de que le advertían que no volviera, Di Pascuale no podía estar lejos de su familia, de sus compañeros ni de su lucha.

Volvió y a los meses sucedió el golpe de Estado. Se juramentó con sus compañeros del gremio quedarse y dar pelea, sabiendo que ésta no iba a ser una dictadura más. Comenzaron a acrecentarse los secuestros, desapariciones y asesinatos. Di Pascuale buscaba a sus compañeros desaparecidos por todos lados. Fue ahí cuando dijo: “si me llega a pasar algo no pidan por mí, pidan por todos”.

Hasta que llegó aquel 28 de diciembre, día de su cumpleaños. Un grupo armado entró a su casa. Lo interrogaron: “¿Así que vos sos el que les da a los militares? Y él contestó: “¡Sí, les di, les doy y les voy a seguir dando!”. Jorge no tenía armas, lo único que se llevaron fue su aguinaldo, una radio portátil y otros objetos. Se tomaron la sidra caliente que había sido comprada para las fiestas y dijeron “mañana a las 8 hs está de vuelta”.

Sus compañeros y familiares lo buscaron incesantemente, se presentaron habeas corpus, el gobierno militar recibió cerca de 60 telegramas solicitando su libertad y se llegó hasta el Papa Pablo Vl, pero nada hizo que lo liberaran.

Años después, sobrevivientes del centro clandestino El Vesubio - Protobanco relataron cómo Di Pascuale alentaba y cuidaba a sus compañeros de cautiverio para que no se quebraran ante la tortura y el horror que él mismo padecía.

Hoy el Equipo Argentino de Antropología Forense, en un trabajo extraordinario, maravilloso, responsable, silencioso, con pocos recursos pero con un corazón inmenso y después de 33 años nos devuelve a nuestro querido Jorgito, quien después de ser asesinado cobardemente, fue dejado en una fosa común en el Cementerio de Avellaneda.



















Jorge Di Pascuale será vela
do en su Sindicato de Farmacia, Rincón 1044, el 28 de diciembre a las 15 hs. Será llevado a la Chacarita al día siguiente a las 9 hs.

http://www.revista-zoom.com.ar/articulo3503.html

viernes, 11 de diciembre de 2009

“La designación de Posse es una afrenta”


ENTREVISTA A FRANCISCO “TITO” NENNA
El legislador porteño y referente del gremio docente afirma que Macri debe retirar la designación de Abel Posse como nuevo ministro de Educación de la ciudad. Categórico, no encuentra diferencias entre el jefe de gobierno y el ex diplomático: “Mauricio Macri representa los pensamientos de Abel Posse y este representa el terrorismo de Estado y el golpe militar.”

—¿Qué opinión te merece la designación de Abel Posse como Ministro de Educación porteño?

—Es una afrenta a la sociedad y a la comunidad educativa. Un personaje nefasto, no solamente por su historia y su participación en el Proceso Militar como funcionario en la Cancillería, sino por su línea de pensamiento. Que hoy está expresada en muchos medios de comunicación nacionales, que tiene que ver con la reivindicación del terrorismo de Estado, con la teoría de los “dos demonios”. Con esta cuestión que plantea del trotskoleninismo, es opinar que en la actualidad hay subversivos. Hablar así, hoy, a 33 años del golpe militar y en el día internacional de los derechos humanos, es una afrenta. Lo digo para que la sociedad esté atenta a lo que el Ingeniero Mauricio Macri está realizando con la política de la ciudad, en este caso de educación. Porque su designación está avalada por una declaración del propio Macri diciendo que coincidía absolutamente con todo el pensamiento de Abel Posse. O sea que coincide con los pensamientos de reivindicación del terrorismo de Estado y todo lo que implicó: desaparición de personas y, en educación, el cercenamiento de los derechos de los alumnos, profesores y maestros. Es muy importante que este tema sea tomado por la sociedad, ya que no solamente afecta a los trabajadores de la educación sino a todos los argentinos.

—Posse afirma en una nota en La Nación que el primer atributo que tiene el Estado es el poder de represión.

—Es la opinión de la Junta del Proceso Militar. Por eso cuesta creer que a esta altura alguien pueda estar opinando y reivindicando a la dictadura, cuando ya se han sabido las consecuencias: desapariciones y torturas. Y no solamente eso, sino todo lo que implicó desde el punto de vista educacional y de las políticas públicas. Cuando Posse habla de represión quiere decir reprimir y exterminar, o cuando dice que va a terminar con la cobardía de las huelgas docentes o habla de que nosotros le ponemos el revólver en la cabeza, términos que tienen que ver con el militarismo y con el oscuro fascismo del Proceso Militar. Por lo tanto, lo que nosotros estamos planteándonos, junto organismos de derechos humanos y organizaciones sociales y políticas de la ciudad de Buenos Aires, es la exigencia de la no designación de este personaje nefasto y fascista, porque él con sus dichos está apuntando a esto.

—Posse habla de disciplinamiento de la educación, ¿qué te sugiere este término?

—Se contrapone a lo que nosotros reivindicamos como la educación liberadora de Paulo Freire. Él diría de Paulo Freire que es un subversivo en la educación porque se plantea que con ella podemos acceder al conocimiento crítico para tener una visión de la realidad, para poder transformarla. Y Posse no quiere transformarla, quiere imponernos una realidad de opresión, de terrorismo y de represión.

—Muchos dicen que estas designaciones de Macri son excesos o exabruptos.

—No, esto está en línea con el pensamiento de Mauricio Macri. Por eso cuando habló de Posse, antes de la designación, lo valoró como un hombre independiente en el Ministerio de Educación con el que coincidía absolutamente con todos sus escritos y pensamientos. Por lo tanto, Mauricio Macri representa los pensamientos de Abel Posse y este representa el terrorismo de Estado y el golpe militar. Mauricio Macri es lo mismo que Abel Posse.

—Además, Posse ni siquiera es un especialista en educación.

—No solamente no es especialista en educación, sino que directamente señala que no va a estar en el día a día, que va a estar en lo macro, o sea que va a escribir estas cuestiones que hoy nos está diciendo. ¿Quiénes van a estar en el día a día? Nosotros le preguntaríamos si sabe que hay 6.200 chicos sin vacantes en la zona sur de la ciudad de Buenos Aires. Que hoy hay más de 5.000 chicos que no tienen clases, a pesar de no haber paro docente, porque no hay docentes en las escuelas para que se hagan cargo. No solamente por el salario, sino por la tardanza en el cobro del mismo. Si sabe que hay más de 200 escuelas que están en pésimas condiciones. ¿Qué sabe del sistema educativo de la ciudad Buenos Aires? Cuando dice que la educación se resuelve con amor y el amor y el enamoramiento es lo que utilizamos los maestros en las escuelas y él dice amor en función de la represión. Alguien que reivindica la represión no puede nombrar esa palabra. Así que nosotros volvemos a reiterar y alertar a la sociedad, que no podemos dejar pasar esto porque son los oscuros sectores de la derecha que quieren nuevamente asomar y desplegar sus políticas represivas, de destrucción de las políticas públicas y de la vida digna.

—Posse hubiese sido el jefe ideal para Ciro James, más que Narodowsky…

—El jefe de Ciro James fue Mauricio Macri, que es el responsable de todas las escuchas. Ya renunció Narodowsky y tiene que hacerlo Montenegro. En la Legislatura de la ciudad estamos trabajando para que se haga una interpelación y se haga cargo de cada una de estas cuestiones. No puede ser que impunemente Macri esté evitando la discusión, no solamente con la sociedad, sino en los sitios de la democracia, como la Legislatura porteña.

http://www.revista-zoom.com.ar/articulo3493.html

Por Roberto Koira para Revista Zoom