miércoles, 17 de diciembre de 2008

La Oesterheld distinguió a Revista ZOOM


Revista ZOOM recibió un premio por su labor en el año en el rubro “Periódicos y páginas Web” otorgada por la Agrupación Oesterheld.

En la fiesta de fin de año en la Mesa de los Sueños de los Compañeros de Utopías de la Agrupación Oesterheld se entregaron los Premios 2008 ante una nutrida concurrencia que agotó las mesas y sillas del Salón Bolívar del Hotel Bauen.

Un afiche de Héctor Oesterheld acompañado por sus cuatro hermosas hijas (todos ellos desaparecidos) coronaba el escenario. Un manto de imágenes del campo nacional y popular daban marco al auditorio: Salvador Allende y Héctor Cámpora, Envar El Kadri y Macedonio Fernández, Evita, Perón y Ramón Carrillo, Manzi y Discépolo, Germán Abdala y Felipe Varela, Haroldo Conti y Azucena Villaflor. Mezclados con ellos, Dorrego, Belgrano, San Martín, Alejandro Olmos, Rosas, Chacho Peñaloza, el Che, Carlos Carella, Raimundo Gleyzer, Scalabrini Ortiz, Gustavo Rearte, Jauretche, Gerardo Vallejo, Felipe Vallese, Walsh, Marechal, Ortega Peña, Passaponti y más.

En ese marco, Revista ZOOM recibió un premio por su labor en el año en el rubro “Periódicos y páginas Web”. También fue galardonado Tato Contissa en la categoría “Periodista Multimedia” por A. Latina en Canal Encuentro, Condenados al Exito en AM Cooperativa y su columna en este medio.

La generosa lista de distinciones otorgadas por la Oesterheld fue la siguiente:

A las Instituciones del Pueblo y de la Patria: Instituto Jauretche, Centro Cultural Paco Urondo, Cátedra Salvador Allende, Carta Abierta, CGT y a la Comisión de Homenaje a la Vuelta de Obligado.

A las personalidades: Jorge Rulli, Mario Cafiero, Marcos Taire, Cazes Camarero, Beba Balve, Jorge de Mendonca y Juan Carlos Cena.

Autores y libros: Pablo Hernández por Patriotas y Patriadas, Conversaciones con José María Rosa; Manuel Urriza por El Perón que conocí; Roberto Bongiorno por Tiza y Carbón. Pintadas en el Peronismo; Marcelo Gullo por La insubordinación fundante. Breve historia de la construcción del poder de las naciones; Ricardo Auer y otros por Argentina 2010 Esperanza o Frustración y Octavio Getino por El Capital de la Cultura.

Editoriales nacionales y populares: FABRO, Fabián D´Antonio; CICCUS y Juan Carlos Manoukian.

Aporte Audiovisual: Tristán Bauer por canal ENCUENTRO del Ministerio de Educación de la Nación y Coco Blaustein por el Museo del Cine Pablo C. Ducros Hicken.

Televisión Comunitaria: Alberto Martinez por el Canal 5 de San Martín

Videos militantes: Emilio Cartoy Díaz, Cristian Jure y Silvina Rossi.

TV Abierta: Fernando Martín Peña y Fabio Manes por el cicloFilmoteca, de Canal 7 y Diego Capussotto y Pedro Saborido por su brillante tarea de recuperación de la memoria a través del humor.

A las radios: FM Gráfica, FM Mágica y FM de las Madres.

Programas de Radio:Hugo Presman y Gerardo Yomal por El Tren de AM Cooperativa; Pablo Malizzia, Leo Cofre y Tomas Garcia Seeber por A boca de jarrode AM Cooperativa; Omar López por Mate Amargo Radio Mágica "La Voz Sudamericana", Oscar “Gomita” Gómez por Al compás de las Noticias de AM 570 Radio Argentina; Hugo Alcaraz por Todas las voces, todas de Radio Nacional, FM 98,7 y Hugo Chumbita por Hacha y Tiza de Radio Nacional Folklórica FM 98.7.

A la Democratización de la Radiodifusión: Néstor Busso; Edgardo Molo; Damián Loretti; Juan Carlos Rapaccioli; Osvaldo Francés; Gabriel Mariotto; Néstor Piccone; Luís Lázaro; Jorge Coscia y Miguel Angel Pesado.

Revelación gráfica: Revista Barcelona.

A los periódicos y diarios: El Argentino, Beto Emaldi y Miradas al Sur, Eduardo Anguita.

Al mayor gesto militante del año: Claudio Díaz y Lorena Vázquez.

A las plumas del año de la Web: Fernando Del Corro; José Luís Ponsico; Jorge Rachid; Alberto Buela; Walter Moore; Gabriel Fernández; Carlos Chino Fernández; Roberto Bardini, Enrique Oliva; Julio Fernández Baraibar; Antonio Soliz Rada; Enrique Lacolla; Alberto Pérez Leigue y Carola Chávez.

A periódicos y páginas Web:Pelota de Trapo; Argenpress; Revista Zoom; Reconquista Popular; Lo Social; Pensamiento Nacional; PJ Digital; Rebanadas de Realidad; Agencia Nova; Info Región; Agencia Paco Urondo; Agencia Rodolfo Walsh; Ecupres -Agencia De Noticias Prensa Ecuménica; Mercosur Noticias y Clan ’Recuperón.

Teatro: Jorge Lopez Vidal y Daniel Di Cocco por Perón en Caracas; Lito Cruz y Rubén Stella por Guayaquil, El Encuentro.

A la tarea musical destacada: La Jury; Daniel López y Ariel Carlino.

Aporte del Gremialismo:Julio Piumato; Horacio Ghilini; Leonardo Fabre; Roberto Picco; Víctor Santamaría; Juan Carlos Schmid; Momo Benegas y Omar Plaini.

Plástica nacional: Daniel Santoro; Viviana Poniemann; Ruben Borre y Nora Patrich.

Premio Especial de la Comunicación Social: ex Senador Ricardo Lafferriere.

Premio Especial de la Memoria Histórica Patriótica: General de Brigada Roberto Bendini.

Gran Premio Oesterheld: Ana Jaramillo, por su notable gestión simbólica de la cultura nacional y popular en la Universidad de Lanús.

Gran Premio Nac&Pop Oesterheld 2008: Horacio Sacco por El Ortiba, la mejor página Web 2008 del peronismo y del campo nacional y popular.

www.revista-zoom.com.ar/articulo2878.html

Por Roberto Koira para Revista Zoom

miércoles, 3 de diciembre de 2008

“Es un momento muy difícil para que prospere una ley de radiodifusión”


Eduardo Anguita hace 25 años que camina en busca de un periodismo diferente y ahora se encuentra en uno de sus mayores desafíos profesionales: la dirección del diario dominical Miradas al Sur. Desde allí trata todos los domingos de acercar a sus lectores a la reflexión antes que a la vorágine informativa de los grandes medios. Revista ZOOM conversó con el autor de La voluntad sobre un periódico con agenda diferenciada del discurso único mediático.

—¿Cómo es conducir un medio como Miradas al Sur que trata de tener una visión diferente de los grandes medios y que sale sólo los domingos?

—La realidad es que se debe hacer un periodismo sin complejos. Lo que nosotros intentamos es hacer buen periodismo, bajo una agenda que pasa inadvertida para el lector promedio. Allí uno puede darle un plus. Para eso se necesita un buen diseño, diagramación y un equilibro de fotos, espacios y destacados. Por algo decimos que hacemos periodismo gráfico, que no es solamente escribir textos sino presentarle al lector la posibilidad de que lo lea con cierto agrado y destacarle aquellas cosas que lo pueden guiar en la lectura: un titular, una foto, un epígrafe para darle aquellas cosas que lo puedan orientar o tener en cuenta al leer esa nota. Esto, que es el abecé del periodismo, no siempre se hace bien y no solo por intereses ideológicos o mercantiles sino porque en el ejercicio profesional del periodismo nosotros no hacemos bien las cosas. Entonces nos preocupamos mucho por competir de acuerdo a los intereses de las empresas o por transmitir una línea editorial o un punto de vista periodístico o por impactar con esas noticias que nos parecen las más importantes y así vamos secundarizando al lector. Este, se supone, es una persona que tiene una cierta mirada ideológica, con la necesidad de sentarse y encontrar algo que esté más o menos a tono con lo que le pasa en la vida. Un periódico puede ser un acompañante o un disparador de cuestiones personales, que tienen que ver con el estado de ánimo y hasta con cuestiones culturales mucho más profundas. Por algo la noticia sirve para interactuar entre personas de esta sociedad.

Digo todo esto porque cuando me ofrecieron dirigir este medio, lo primero que me pregunté era si estaba en condiciones de dirigir una expedición que vaya a una montaña que todavía no se subió. Estoy convencido de que hay muchísimas falencias entre las publicaciones que salen los domingos, pero a su vez sé que tienen arraigo en los lectores, mucha guita de las empresas, cierta complicidad con esta mirada conservadora que tienen los medios gráficos en relación con sus lectores. Convengamos que lograr que alguien te compre periódicamente es tratar de instarlo a un acto conservador.

—Es crear la costumbre

—Vos ahí estás jugando a disputarle ideas al establishment y ser parte de los colectivos que trabajan para una nueva comunicación, pero también en lograr este encadenamiento de todos los domingos entre miles de personas. Sumale a todo eso que esta es una empresa que no tiene los recursos para competir con Clarín o La Nación o Atlántida o Perfil y que tampoco saca solamente medios comprometidos con ideas sociales, ya que en este grupo se publica desde Newsweek hasta Miradas al Sur. Entonces con todo eso tengo que ser conciente que acepté dirigir un periódico en determinadas coordenadas, no solamente para el ejercicio del periodismo sino dentro de un grupo editorial. Así, en el primer número firmé una pequeña notita que hablaba de la libertad de conciencia y de la página de gremiales, que a mí me parece que son dos elementos muy importantes.

La página de gremiales, porque vivimos en una sociedad que ningunea el derecho a la agremiación cuando el 40 % de los trabajadores está en negro y muchos de los que están sindicalizados tienen disputas, como quedó evidenciado en un fallo de la Corte. Y la otra cuestión es que como empleado de una editorial voy a tener mi libertad de conciencia para hacer determinadas cosas y no voy a convocar a nadie para imponerle la obediencia debida.

Sin embargo, cuando hacés un medio de circulación comercial puede ser que pierdas ciertas cosas y que ganes otras. Es un desafío que después de mucho tiempo me daré cuenta si me subí por entusiasmo o si había hecho una evaluación correcta. Te puedo decir, a 28 números de haber empezado, que estoy muy conforme. Además, si tenemos un público que nos compra, nos lee, nos manda cartas y nos orienta, podemos lograr abrir un cauce para impulsar una sociedad donde la democracia sea participativa y real. En donde nosotros podamos estimular a alguien que sepa que la libertad de conciencia es algo que requiere de sus propias agallas y no solo de un sistema que le responde.

—¿Cómo se paran para diferenciarse de los grandes monopolios de la información?

—No nos interesa diferenciarnos porque, justamente, si querés hacer un medio con identidad, te querés comunicar con un público. Si les gustan o no les gustan tu línea editorial o los temas que tratás a los grandes medios, no es tu problema. Si no, sos simplemente un agente de contrainformación, y acá el problema está entre la información y la comunicación. A mí, lo que piense Clarín, de nosotros no me interesa, no hago las cosas para replicarles a ellos.

Para mí es crucial el punto desde donde mirás la comunicación y la información. Nosotros salimos con un medio que está destinado a un público con cierto nivel cultural y político, que viven algunos al día y otros con un pequeño plus, pero que tienen una necesidad de una identidad colectiva. Esto parte del engranaje cotidiano de tener un laburo, de perderlo, de ir al hospital y hacer una cola, de hablar con otros compañeros sobre si el problema es la suba de salarios o conservar el puesto de trabajo. Nos interesa meternos en ese colectivo y ¡vaya que hay material! A veces en las cartas de lectores encuentro mucho más riqueza que en las propias secciones que armamos nosotros. Mi objetivo esta provocar que el lector nos conteste y llegar al público que tiene ideas peronistas comprometidas, socialistas, de izquierda militante, a sectores que a lo mejor pasaron cierta edad pero tienen memoria y otros que están llegando y quieren recuperar la identidad de sus propios padres.

—¿Qué pensás cuando dicen que este diario es una respuesta más cercana del gobierno a la otra prensa?

—Si hiciera una tesis, cuando Miradas… tenga 5 años, te podría contestar. Ahora estoy en un barquito chiquito, conozco algo de corrientes marinas porque hace 25 años que estoy en esto y yo te puedo decir como con un grupo de gente podemos hacer algo. Lo otro queda para los que lo están mirando de afuera. Mi compromiso es con este colectivo de compañeros, colegas y amigos que en un principio me tocó convocar y que ahora somos parte del mismo grupo. Es tratar de que ellos puedan hacer su laburo lo mejor posible y yo también. De disfrutar con contarles historias a otros que puedan serles de utilidad y en las que se vean reflejados para estimularlos a ser trasmisores de las historias que a ellos les toca vivir y que se emparentan con este modo discursivo.

—¿Tiene qué ver con una posición personal?

—Mi posición la di cuando en el menemismo me fui de la Agencia Telam para pasarme 3 años en mi casa escribiendo La Voluntad y elegí un punto de vista de lo que creo que es la investigación periodística y la narración de hechos reales. Con eso y con todos los libros que escribí, me parece que hay una continuidad en el oficio y con las cosas que hice en la militancia siendo mucho más pibe. Ahora, siendo mayor, algunas las reivindico y en otras tengo autocrítica. Por supuesto, cuando uno amplifica lo que dice puede recibir adhesiones y rechazos, lo que es parte de la libertad de expresión. Pero los grandes medios tienen una autopista y nosotros vamos por un camino de tierra.

—¿Van por un camino de tierra?

—Compará cómo tratan los distribuidores y los anunciantes a Miradas al Sur y a los otros medios. Nosotros siempre vamos a tener problemas de distribución, de comercialización, de papel. Estamos en una sociedad que está acostumbrada al autoritarismo de las grandes empresas y para las pequeñas siempre es muy difícil sostener este tipo de productos. Ahí me pongo en la situación del empresario que tuvo la idea de sacar este diario, pero es bueno que él asuma su parte.

Si vos querés salir en el circuito oficial del sistema de distribución, hay ciertas cosas que tenés que aceptar, algunas las cambiarás con el tiempo y otras te las tendrás que bancar.

—Un diario dominical permite contar con toda la información de la semana y esto sirve para tener mayor reflexión. ¿Cuál es la apuesta?

—Es bastante ambiciosa porque nosotros cerramos el sábado a las 7 de la tarde y dejamos muchas páginas para cerrar entre las 4 y las 6. Queremos que el tipo que va a comprarlo a las 7 de la mañana lo haga como pan caliente y también tenemos la pretensión de que a alguien le sirva durante la semana como una galleta marinera. Creemos que puede cumplir las dos funciones y cuando le pregunto a la gente si cuando lee el diario, si compra más de uno, si Miradas… queda para el final, me dicen que no, que la tapa los invita a empezar por Miradas... Y también muchas veces recibo el comentario de gente que dice que le dura 3 ó 4 días de la semana. O que, si bien tiene formato de diario, lo lee como una revista. Apostamos a un semanario con formato de diario y contenido arrevistado. Para eso afinamos los instrumentos con los editores para ver cómo arrancamos la semana y así armar esta ensalada con distintos componentes.

—¿Cómo ves la evolución de una nueva ley de radiodifusión?

—Me parece que es muy difícil que salga y en esto hay que ser realistas. Hubo un gran empeño de parte de muchos sectores que hicieron una patriada interesantísima de la que me siento parte. Sin embargo, creo que es un momento muy difícil para que prospere una ley de radiodifusión. Entonces me parece que hay que poner mucho ingenio, no tanto en la espera del tratamiento parlamentario, sino en todas las cuestiones que podamos hacer más allá de la ley. El gobierno puede hacer muchísimas cosas si milita por un cambio en la comunicación: puede abrir licencias para los medios comunitarios, estimular la presencia de radios y televisoras de baja potencia. Así estimularía a sectores con mucha identidad, que pueden ser los pioneros en eso. Las universidades, escuelas secundarias, organizaciones sociales y asociaciones vecinales y de fomento deberían ser seleccionadas y capacitadas para el ejercicio de la comunicación porque soy partidario de la comunicación comunitaria, en base a que los emisores sean la gente de la comunidad, pero que se les dé todo el instrumental técnico, profesional, narrativo y organizacional para que puedan ejercitar. Me parece que ahí pondría una ficha muy grande y le pediría a este gobierno, a este COMFER y a esta Secretaría de Medios que apuesten a esto, ya que hay experiencias muy interesantes en otros países latinoamericanos. Las intendencias con presupuestos participativos pueden fomentar este tipo de instrumento de comunicación. Por lo que le pondría muchísimo a eso y poco al debate de entendidos, porque ya se hizo y tuvo su resultado: los 21 puntos de la Coalición por una Radiodifusión Democrática. Ahora no hay que convertirlos en 25, sino en la capilaridad de la comunicación en cada sector donde haya gente que tenga necesidades de generar sus propios contenidos.

Yo en la medida que puedo participo en dar alguna charla o de una mesa redonda para dar mi punto de vista. Hace un año y medio me habían llamado para organizar una red importante de medios comunitarios e iba a dejar el periodismo para hacer eso, con mucho sacrificio desde todo punto de vista: del tiempo, de los ingresos profesionales, de todo. Estas son las cosas que uno puede ambicionar: poder armar esa red. Creo que si lo hicieran van a encontrar mucha gente que ejerce hace muchos años el periodismo y que podría entrar al circuito.

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Por Roberto Koira para Revista Zoom

viernes, 28 de noviembre de 2008

“La agenda política se rindió ante los grandes medios”


En el encuentro realizado el pasado lunes, el titular del COMFER Gabriel Mariotto ratificó la voluntad oficial de avanzar en la modificación de una legislación que favorezca el pluralismo, la democratización de los medios y atenúe la concentración. Participaron también Martín Granovsky y Tato Contissa.

La nueva ley de Radiodifusión, luego del cimbronazo de la 125, parece haber quedado en el olvido para el gobierno de Cristina Kirchner. Sin embargo, muchos actores importantes de la comunicación afirman lo contrario: que el proyecto no está muerto y que la ley hay que militarla y discutirla para crear las condiciones para su presentación y posterior aprobación. Es increíble que después de 25 años de democracia y el avance de las comunicaciones todavía Argentina se rija por una ley de la Dictadura militar genocida.

Entre los que creen que la batalla recién comienza están el interventor del COMFER, Gabriel Mariotto; el titular de TELAM, Martín Granovsky, y el periodista de Radio Cooperativa y colaborador de ZOOM, Tato Contissa. Los tres participaron de una concurrida charla debate organizada por el Movimiento Patria para Todos en ATSA donde expusieron sus opiniones y conceptos para llegar a lo más ansiado: una Nueva Ley de Radiodifusión.

El primero en tomar la palabra fue Contissa. “Por esta ley tenemos un pueblo que en lugar de ser actor resulta espectador y en este punto crucial debe iniciarse un debate. Y así convertir a ese espectador en actor de nuevo, porque si la naturaleza del hombre sigue siendo la misma, esta cuestión no debe ofrecer ninguna dificultad”.

“La opción es mercado o cultura -amplió Contissa para dejar en claro su posición- y si queremos tirar para el segundo palo de esta opción tenemos que dejar de ser espectadores y no esperar que todo surja de la decisión política de un gobierno. Hay que saber acompañarlo con una actitud militante”.

Luego soltó una perlita sobre la verdadera cara de los medios concentrados cuando contó el siguiente episodio. “En un encuentro que hizo Avelino Porto en la Universidad de Belgrano a principios de los noventa, Héctor Magnetto, CEO del Grupo Clarín, dijo: la función de los medios no es la verdad sino la noticia. La verdad es un asunto de los historiadores y los medios tenemos el derecho de disputarle a la política la mediación”.

Evitar la concentración, garantizar la diversidad cultural

Martín Granovsky puso énfasis en la articulación de la política y la militancia para lograr el objetivo de sacar la ley. Y profundizó el concepto cuando describió: “Ley como marco, política como necesidad y militancia articulada a la política desde el Estado. Y si no existe esta interacción entre el Estado, las organizaciones sociales, la militancia política y los diferentes actores, el riesgo general es que será muy difícil su sanción, ya que es una ley que básicamente tiende a evitar la concentración y a garantizar la diversidad cultural”.

Para el titular de Telam, con aprobar la ley no alcanza ya que “corremos el riesgo de que en la práctica no sea cumplida porque justamente las condiciones de mercado llevadas a su libertad más absoluta, y sin políticas posteriores, será solamente un cambio de ley que nos costará mucho pero no se verán los beneficios”.

Granovsky no suscribe la idea de que los avances tecnológicos democratizan en sí mismos: “también pueden significar concentración. Se van a democratizar los medios si lo empujamos nosotros. Por eso estamos comenzando de otra manera: con el debate y no con el envío de la ley. Esta situación nos obliga a construir política. La idea es que con esta nueva ley haya espacio para todos. El punto es que el espacio para todos, sea realmente para todos y no para los mismos, lo que sería una ficción. La nueva ley no es antimedios. Si así lo planteamos, perdemos aunque ganemos en el Congreso. Social y políticamente, ese es un riesgo”, concluyó.

“La agenda política se rindió ante los grandes medios”

Para el Interventor del COMFER, la clave está en que “la política y la militancia tienen que dar la batalla para que lo nuevo nazca democratizado y repartido de forma que todo el mundo pueda tener voz y opinión. Todos los sectores se tienen que sentir representados y por eso es el momento de la Nueva Ley de Radiodifusión. No solo para salir del corset censor de la dictadura militar, sino para que el paradigma de hoy, que es la digitalización, esté democratizado. El Estado es el único que lo puede garantizar con otra ley”.

Según la visión de Mariotto, “la agenda política se rindió ante los grandes medios y les cedió las iniciativas. Ahora, después del 2001, al estar la política en el centro de la escena, debe recuperar una legislación que logre que todos los ciudadanos tengan libertad de expresión. De otro modo, volvemos al viejo concepto que definió Jauretche en la década del ‘60: libertad de prensa o de empresa. La libertad de prensa es una decisión empresarial con un grupo de profesionales periodistas a bajo sueldo que intenta conformar al patrón. Entonces debemos perseguir la libertad de expresión”.

“Parece ya un hecho natural la concentración de medios en Argentina -amplió Mariotto- y es muy difícil democratizar cuando hay un Estado que se retiró porque la política se entregó a los medios de comunicación. También eso nos llevó a esta crisis”.

Una de las consecuencias de la concentración deriva, según Mariotto, en la manipulación de la realidad. “La estigmatización que realizan los medios con toda manifestación popular y la sumatoria de poder atenta contra una construcción colectiva y natural de los pueblos. ¿Cómo hacemos para reconstruir esta situación sin los medios?”, se preguntaba el interventor del COMFER a modo de reflexión general.

En el final, el decano de la Facultad de Ciencias Sociales de Lomas de Zamora dejó claro el compromiso del Gobierno y convocó a seguir militando por una nueva Ley. “Tenemos todas las herramientas y la voluntad política para construir las condiciones objetivas del tratamiento en el Congreso. Un grupo de compañeros que en la Universidad de Buenos Aires dan un seminario de democratización de la comunicación, otro grupo de compañeros hablando de estos temas en el gremio de Sanidad, son un grano para los medios. Entonces la forma es construir desde abajo, como marca la Biblia de Zitarrosa”.

www.revista-zoom.com.ar/articulo2834.html

Por Roberto Koira para Revista Zoom

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Opiniones sobre el fallo de libertad sindical


"Una cuota de realismo al mapa del sindicalismo actual"

Alberto José Robles es abogado, profesor de Derecho del Trabajo (Universidad de Buenos Aires), miembro del Instituto del Mundo del Trabajo dirigido por Julio Godio y coautor, junto con Godio, del libro El tiempo de CFK.

Este fallo pone una cuota de realismo al mapa del sindicalismo actual y desnuda las limitaciones de la ley vigente. Esto va de acuerdo a las disposiciones de la OIT. Los efectos inmediatos sobre esta medida pueden llevar a mecanismos que generen fragmentación sindical. Este fallo no significa una solución, ya que puede crear un paralelismo sindical, pero abre la posibilidad de establecer grandes reglas.

Debe ser la llave para un acuerdo entre la CTA y CGT y que esto derive en una ley nueva que rija al sindicalismo argentino. Además, así lo ordena la OIT, ya que no debe existir una ley sin el consentimiento de los sindicatos. En el 2000 hubo un preacuerdo entre ambas centrales donde se avanzó muchísimo y hay que retomar ese camino. Así se puede llegar a una síntesis donde haya fortaleza, libertad y unión sindical, es decir un punto de equilibrio para no caer en la dicotomía de elegir entre falta de poder o falta de libertad.

Por Roberto Koira para Revista Zoom

Opiniones sobre el fallo de libertad sindical


"La Corte no parece defender los intereses de los trabajadores"

Omar Plaini es secretario general de SIVENDIA (Sindicato de Vendedores de Diarios), integrante de la CGT.

Este fallo genera cierta preocupación porque es el triunfo del individualismo sobre el colectivismo sindical, aunque respete la resolución 87 de la OIT con respecto a la elección de un delegado. En nuestro gremio, cuando llegamos, había muy poco delegados y en poco tiempo sumamos a cientos porque el delegado es la base. Me parece absurdo elegir un delegado que no pertenezca a un gremio, ya que no se sabe a quién responde, y puede ser que lo haga para la patronal. Cuando se elige a un delegado votan todos, pero va alguien que está afiliado y eso está dentro de las reglas. Y no necesariamente esto lleve a una mayor democracia sindical, ya que hay un gran pluralismo en Argentina.

Este es un fallo liberal emitido en un contexto extraño, en el que se toma como antecedente una ley de la época de la dictadura de Onganía. Y lo que hace es poner una piedra en la relación entre la CGT y CTA cuando empezábamos a transitar juntos y defender posturas en común como en los casos de Aerolíneas, las AFJP o ahora con las ART. Además, en esta Corte hay personajes como Fayt, que es decididamente antiperonista, por eso hay que ser cuidadosos ya que esto no apunta al colectivismo sino al individualismo. La Corte no parece defender los intereses de los trabajadores, así que hay que estudiarlo bien.

Por Roberto Koira para Revista Zoom

Opiniones sobre el fallo de libertad sindical


"Por algo las empresas están preocupadas"

Francisco Nenna es secretario general de UTE, trabajadores de la Educación en la CTA.
Para nosotros, este fallo da pie a la posibilidad de que se reconozca a nuestra central y no es verdad que permitirá la fragmentación, sino que llevará al reconocimiento de gran cantidad de delegados. No es una medida que nos lleve a la confrontación, ya que no cambia las realidades actuales, pero lo que sí ratifica es el pedido de personería de la CTA, que tiene legitimidad y hasta legalidad. El siguiente paso del gobierno tras el fallo es darnos la personería gremial, que nos pondría más cerca de la realidad de América Latina donde prima la pluralidad sindical. Esto afianza la defensa de los trabajadores ya que fortalece la diversidad que permite el crecimiento del movimiento obrero. Este fallo permite el reconocimiento de delegados y nuevas organizaciones, lo que no es negativo: por algo las empresas están preocupadas.

Por Roberto Koira para Revista Zoom

miércoles, 19 de noviembre de 2008

Presentacion del libro "La Noble Ernestina" de Pablo Llonto



Editorial y Distribuidora Independiente Punto de Encuentro, invita a Ud a la presentación del libro de Pablo Llonto "La Noble Ernestina" versión actualizada.
La misma se realizará con la presencia del autor, el día martes 25 de Noviembre a las 18 hs.
Esquina Homero Manzi, San Juan y Boedo, Ciudad de Buenos Aires.



Si hubo quienes consideraron exagerada la hipótesis deslizada en la primera aparición de “La Noble Ernestina” en 2002, los sucesos de los últimos meses durante la presidencia de Cristina Kirchner confirmaron que la frase “Nadie puede gobernar la Argentina sin el apoyo de Clarín” forma parte del quehacer político de la Argentina.

Casi invisible para la mayoría de los argentinos, la mujer más poderosa del país y dueña de una de las mayores fortunas de Latinoamérica, sin embargo, no ha podido desprenderse de una investigación que la persigue desde hace más de una década y que marcará para siempre su fama: las maniobras que culminaron en la adopción de dos bebés durante la última dictadura y que, según confesó en una carta de su puño y letra, podrían ser hijos de “víctimas de la represión”.
De cómo una intrascendente bailarina de flamenco conquistó al dueño del diario Clarín y, luego de la muerte del esposo, logró desplazar al resto de la familia para quedarse con una empresa en ascenso, trata la primera parte de este libro que en poco tiempo se transformó en un clásico para periodistas y estudiantes de comunicación.
De cómo aquella dama sin conocimientos políticos ni periodísticos llegó a convertirse en el cuarto poder de la Argentina y en la dueña del más grande imperio mediático de Sudamérica se ocupa la segunda parte de una obra que supo defenderse de los ostracismos y silencios a los que fue condenada por la gran prensa.
Para quienes consumen Clarín, Canal 13, Radio Mitre, Cabelvisión, Multicanal o de alguna manera se encuentran atrapados en la telaraña del monopolio, este libro resulta un manual de ayuda. Para el imaginario ciudadano que nunca nada tuvo que ver con Clarín, quizás la curiosidad lo devore y…pase a la lectura.