viernes, 4 de junio de 2010

Cristina: "Hay que rediseñar una nueva arquitectura financiera global"


La Presidenta inauguró un seminario por los 75 años del Banco Central. Ante empresarios y banqueros, subrayó que “no se puede permitir que los más débiles se arreglen solos" y que de ser así "la vida y el mundo se tornarían imposibles”.

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner reafirmó su política de que el Banco Central tenga entre sus principales objetivos el sostenimiento de la actividad económica, sin estar limitado sólo al cuidado de su signo monetario, al tiempo que volvió a pronuniciarse a favor de una "nueva arquitectura financiera internacional".

Cristina volvió a criticar las políticas desarrolladas durante la década del `90 bajo los postulados del Consenso de Washington, de que los bancos centrales "eran autonómos" y su función se restringía al "cuidado de su signo monetario", sin importar el sostenimiento de la actividad económica.

"Nadie dice que el signo monetario no tiene importancia. El problema es qué rol se le asigna y que rol le cabe como instrumento para preservar lo que debe ser el objetivo central de cualquier sociedad capitalista que se precie de tal y que es sostener la actividad económica, sostener la producción, aumentar la generación de empleo y de mejor empleo", destacó la jefa del Estado.

La primera mandataria, junto con Mercedes Marcó del Pont, dejó inaugurada de esta forma un seminario organizado por el Banco Central en el marco de los festejos del Bicentenario de la patria y de los 75 años de la entidad monetaria.

Cristina dijo que las políticas destinadas a sostener la actividad económica son las que permiten que un país tenga "más y mejores consumidores, que en definitva ha sido lo que decidió el triunfo en aquel mundo bipolar entre capitalismo y comunismo, fue lo que decidio que la mayoria del planeta adoptara un sistema que precisamente le permitía la libertad de poder expresar no solamente sus ideas con libertad, sino elegir qué consumir, dónde vivir".

"Porque la libertad también es una elección que se da no solamente en el marco de las ideas, sino también en el económico", agregó.

Luego la Presidenta explicó que la caída del Muro de Berlín "instaló" la idea de que el Estado "había desaparecido y que era un obstáculo" para la economía y en el que el "mercado casi científicamente iba a distribuir los recursos".

En su discurso además criticó a los sectores económicos que ahora ven con buenos ojos la necesidad que enfrentan algunos países europeos de reestructurar sus deudas, cuando en el pasado objetaron la decisión argentina de llevar adelante el canje para salir del default.

Como ya lo hizo en distintos foros internacionales y ante sus pares del Grupo de los 20, Cristina sostuvo la necesidad de llevar a la practica "una nueva arquitectura financiera internacional" que contemple una reforma de fondo de los organismos multilaterales existentes, como el FMI y la ONU, de manera que "permitan ver la existencia de un mundo global con gobiernos locales".

La Presidenta sostuvo que los organismos multilaterales también se manejan "con un doble estándar según cuál sea el país" y puso como ejemplo la presión ejercida sobre naciones como España, Grecia, Portugal e Irlanda (a los que despectivamente se los llama Pigs), mientras que a las naciones más desarrolladas que enfrentan problemas similares no son puestos "bajo la picota".

"Por ahí los países que están en el otro extremo y que tienen problemas parecidos, ni siquiera son mencionados", subrayó, para luego enfatizar la necesidad de "aplicar estándares comunes e iguales para todos los países".

En ese marco, Cristina dijo que le llamaba la atención que los países que entraron en crisis hayan sido aquellos que en su mayoría son gobernados por mandatarios de signos socialistas.

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